
Durante este 2025, las condiciones de salud en San Luis Potosí reflejaron un panorama mixto en el que, pese a avances en ciertos frentes, persistieron desafíos importantes para la población y el sistema sanitario estatal. Las estadísticas y los informes oficiales mostraron que, además de enfermedades comunes, hay problemas estructurales en la atención médica que afectan a miles de potosinos.
Uno de los aspectos más relevantes en el año fue la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores. Las autoridades de salud reportaron una disminución significativa en los casos de dengue, con una caída de hasta 68 por ciento en comparación con 2024, gracias a las jornadas de descacharrización, fumigación y acciones de prevención que se llevaron a cabo en todo el estado. Durante 2025 se confirmaron 242 casos sospechosos de dengue, muy por debajo de los 776 registrados en el mismo periodo del año anterior, y no se reportaron defunciones por esta enfermedad, la titular de la Secretaria de Salud, Leticia Gómez Ordaz, afirmó haber hecho trabajo para atender este tema.
Sin embargo, las enfermedades respiratorias fueron un reto importante durante gran parte del año, especialmente conforme avanzaron las temporadas de frío. Reportes de la Secretaría de Salud Estatal indicaron que las infecciones respiratorias agudas, incluyendo la influenza estacional y el virus sincitial respiratorio, aumentaron considerablemente, con incrementos de entre 15 y 25 por ciento durante diciembre
La presencia de enfermedades respiratorias también se vio reflejada en otros reportes, donde se señaló que las neumonías y bronconeumonías experimentaron un incremento de alrededor de 82 por ciento comparando periodos equivalentes de 2024 y 2025, y las infecciones respiratorias agudas sumaron decenas de miles de casos, con mujeres ligeramente más afectadas que hombres.
Otro frente de atención fue el de las enfermedades de transmisión sexual (ETS), que al cierre del año mostraron un aumento preocupante. Según datos del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, San Luis Potosí registró más de 12 mil casos de vulvovaginitis, y aumentos en sífilis y gonorrea respecto al año anterior, lo que plantea retos para la promoción de la salud sexual, la educación preventiva y el acceso a servicios de diagnóstico y tratamiento oportuno, según destacaba el activista Paul Ibarra Collazo.
Además de los problemas epidemiológicos, la población potosina enfrenta desafíos crónicos ligados a la nutrición y estilos de vida. Datos nacionales señalan que 7 de cada 10 adultos mexicanos presentan sobrepeso u obesidad, condiciones que también se reflejan en San Luis Potosí y están asociadas con otras enfermedades crónicas como la diabetes, hipertensión y dislipidemias. Estos problemas requieren estrategias de salud pública enfocadas en hábitos alimentarios, actividad física y educación nutricional continua.
En cuanto al sistema de salud estatal, diversos diagnósticos señalan carencias estructurales que limitan la atención integral a la población. San Luis Potosí enfrenta una brecha importante en infraestructura médica, con un número de camas hospitalarias muy por debajo de las recomendaciones internacionales y una clara necesidad de mejorar el mantenimiento, abastecimiento de medicamentos e insumos y la disponibilidad de médicos y especialistas para atender a toda la población de manera adecuada. Miguel Álvarez, vocero de Antorcha Campesina, lamentó que la transición del IMSS-Bienestar haya dejado indefensos a los potosinos.
Los problemas de salud que marcaron el año en San Luis Potosí no solo se centran en la prevalencia de ciertas enfermedades, sino también en la necesidad de fortalecer el sistema de salud en su conjunto, mejorar la infraestructura, ampliar la cobertura de servicios preventivos y garantizar el acceso a tratamientos oportunos, sobre todo para los grupos más vulnerables. En un contexto donde las enfermedades respiratorias, las infecciones de transmisión sexual y las condiciones crónicas relacionadas con el sobrepeso y la obesidad tienen una presencia marcada, las estrategias de salud pública requieren una acción coordinada y sostenida que no solo atienda los síntomas, sino que aborde las causas profundas de estas problemáticas.











