
Durante 2025, la pobreza en San Luis Potosí se ha consolidado como uno de los principales retos sociales y económicos que enfrenta la ciudadanía. A pesar de avances registrados en años recientes, las cifras más actuales muestran que un porcentaje considerable de la población sigue viviendo en condiciones de precariedad que limitan su bienestar y oportunidades.
De acuerdo con la última medición de pobreza multidimensional del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), alrededor del 30.4 por ciento de los habitantes de San Luis Potosí, es decir más de 874 mil personas, viven en situación de pobreza multidimensional. Esta definición incluye no solo la falta de ingresos suficientes, sino también la carencia de acceso a derechos sociales esenciales como educación, servicios de salud, vivienda digna y alimentación adecuada.
Este porcentaje indica que la pobreza en la entidad es un problema más intenso en comparación con otras regiones del país, por su parte el Presidente del Partido Verde Ecologista de México, PVEM, en San Luis Potosí, Ignacio Segura Morquecho, reconoce que hay mucho por hacer en este tema pero también se ha abatido el rezago.
En paralelo, la pobreza laboral ha mostrado un crecimiento preocupante. El indicador de pobreza laboral, que mide el porcentaje de personas con ingresos laborales insuficientes para adquirir la canasta alimentaria, alcanzó niveles elevados durante 2025. En el tercer trimestre del año, el 43.5 por ciento de la población ocupada en San Luis Potosí se encontraba en pobreza laboral, lo que representa un incremento de 5.5 puntos porcentuales en comparación con el periodo anterior. Esta alza coloca a la entidad como la de mayor crecimiento en este rubro a nivel nacional, y refleja el deterioro en el poder adquisitivo de quienes trabajan, muchas veces sin salarios que cubran siquiera lo más básico.
El ascenso de la pobreza laboral está estrechamente ligado a la caída del ingreso real per cápita en el estado, que experimentó una disminución considerable en 2025. El ingreso promedio por trabajador cayó alrededor de 13.3 por ciento respecto al año anterior, significando que muchas familias potosinas cuentan con menos recursos para enfrentar las necesidades diarias. La titular de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional (SEDESORE), Rosario Martínez Galarza, acudió al congreso del Estado y defendió el trabajo para salir de esta problemática.
La presión sobre los bolsillos de la población también se ha visto agravada por el aumento constante en los precios de los alimentos. El costo de la canasta alimentaria creció tanto en zonas rurales como urbanas durante el año, presionando aún más a las familias con menores ingresos y dificultando su capacidad de compra. En áreas urbanas el alza fue de más del 4 por ciento, mientras que en las rurales superó el 2 por ciento. Productos básicos como la carne y la leche experimentaron incrementos significativos, lo que complica el acceso a una alimentación nutritiva.
Aunque las cifras muestran una reducción de la pobreza en comparación con años anteriores —entre 2020 y 2024 se estima que unas 340 mil personas salieron de la pobreza— los retos siguen siendo considerables. La reducción de la pobreza ha venido acompañada de mejoras en indicadores como el acceso a servicios básicos, la calidad de la vivienda y la alimentación adecuada, pero todavía hay áreas críticas que requieren atención, como el acceso pleno a servicios de salud y seguridad social.
Más allá de los números, la persistencia de la pobreza tiene efectos tangibles en la vida cotidiana de miles de potosinos. Familias enteras enfrentan la dificultad de cubrir no solo la canasta básica sino también los costos asociados con educación, transporte y atención médica. En muchos casos, los jóvenes y adultos deben aceptar empleos mal remunerados o con condiciones laborales inestables, lo que a su vez perpetúa ciclos de precariedad. El impacto es particularmente severo en zonas rurales y en grupos vulnerables, donde la falta de oportunidades y servicios se agrava por la dispersión geográfica y la limitada infraestructura social, esto así lo reconoció la señora Ruth Rosas que habita en la capital potosina.
La pobreza en San Luis Potosí durante 2025 refleja un panorama complejo donde conviven avances y desafíos. Si bien los datos muestran que una parte importante de la población ha logrado mejorar sus condiciones, una proporción significativa sigue enfrentando barreras estructurales que impiden su desarrollo pleno. La creciente pobreza laboral, el incremento en los costos de la canasta básica y la persistente carencia de derechos sociales fundamentales subrayan la necesidad de políticas públicas integrales y sostenidas que no solo mitiguen la pobreza, sino que promuevan la inclusión económica y social efectiva en todo el estado.










