
Milenio.-
Once de los 29 narcos que son requeridos por Estados Unidos siguen libres y operando en México, entre ellos se encuentran operadores del Cártel de Sinaloa, criminales que han sido liberados por jueces federales y una mujer con los apellidos Arellano Félix.
MILENIO publicó esta semana que de los 29 integrantes de organizaciones delictivas que Washington tiene en la mira, 18 ya están detenidos en prisiones federales.
La lista de quienes no han sido capturados es encabezada por Enedina Arellano Félix. El peso de sus apellidos la convirtió en la heredera de los remanentes del Cártel de Tijuana, la organización criminal que sus hermanos Benjamín, Ramón, Rafael, Javier y Eduardo edificaron en los años 80 y 90 en Baja California.
La Jefa, como es mejor conocida, estudió contaduría en una universidad privada de Guadalajara y se mantuvo al frente de las operaciones financieras del cártel que encabezaron, de acuerdo con información de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).
Pese a que el Cártel de Tijuana ya no tiene el poderío del pasado, el bajo perfil que Enedina ha mantenido junto con los adeptos al clan familiar le permitieron continuar operando en la frontera sus redes de trasiego de drogas y lavado de dinero junto a su hijo Fernando Sánchez Arellano, quien también se encuentra en la mira de Washington.
Trascendió que, bajo el alias de El Ingeniero, el sobrino de los hermanos Arellano Félix se encargó de desatar una ola de violencia en Baja California por el control de Tijuana y las economías criminales que aún estaban bajo el control de su familia. De acuerdo con InSight Crime, Fernando se habría unido a Los Zetas para frenar el avance en la región de Teodoro García Simental alias El Teo -aliado del Cártel de Sinaloa.
Aunque de Enedina Arellano Félix no se ha reportado nunca su detención, su hijo, El Ingeniero, sí fue arrestado por el Ejército Mexicano el 23 de junio de 2014 en Tijuana. No obstante, tras pasar casi una década recluido en el Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) No. 1 en el Estado de México, el 25 de diciembre de 2023 un juez ordenó su liberación sin que hasta la fecha se tenga conocimiento sobre su paradero.
Convertirse en socio de Amado Carrillo Fuentes catapultó a Albino Quintero Meraz no sólo a la cúpula del Cártel de Juárez sino también a la lista de líderes criminales requeridos por la justicia estadounidense.
Mejor conocido como El Beto o El Orejón, el aliado del Señor de los Cielos fue identificado como el líder de una célula delictiva que operaba en Yucatán, Tabasco, Veracruz y Tamaulipas. Su función dentro de la organización criminal también fue clave para la disputa que el Cártel de Juárez sostenía con el de los Arellano Félix.
Pese a la discreción que Quintero Meraz buscaba guardar, en mayo del 2002 fue detenido en el fraccionamiento de Villa Rica en Veracruz y se le responsabilizó no sólo de operar el transporte de cocaína desde Guatemala y hasta Tamaulipas sino también de estar protegido por el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid, según reza un informe de la entonces Procuraduría General de la República (PGR) recuperado por medios locales.
El Beto pasó doce años en prisión hasta que en 2014 se ordenó su liberación. Hasta la fecha, su paradero permanece como desconocido, no obstante, en junio de 2024 tras un cateo a uno de los inmuebles que Albino Quintero Meraz solía habitar en Veracruz, agentes de la FGR aseguraron 279 armas largas así como miles de cartuchos útiles y dosis de droga.
Otro de los líderes criminales requerido por la justicia estadounidense pero dejado en libertad por autoridades mexicanas es Ramón Álvarez Ayala, alias R-1, identificado como un alto mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) encabezado por Nemesio Oseguera Cervantes, quien también figura dentro del listado de la FGR consultado por MILENIO.
Si bien El Mencho ha logrado evadir su detención en México durante al menos una década, su socio Ramón Álvarez Ayala si fue arrestado en 2012 junto a sus hermanos Rafael -alias R2- y Jesús Santiago, por delitos relacionados a la delincuencia organizada y secuestro. Tanto al R-1 como a sus consanguíneos se les señaló de implementar acciones contra grupos antagónicos al CJNG en las plazas que operaban, así como de coordinar la expansión de la organización a Guanajuato y Michoacán.
Pese a su amplio historial criminal, tras pasar una década en prisión, Ramón Álvarez Ayala fue liberado por salió del penal federal de Sonora en noviembre de 2022 luego de que el juzgado primero de distrito de procesos penales federales en Jalisco ordenara su liberación. Una decisión que fue severamente criticada por la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Por parte del Cártel de Sinaloa, el gobierno estadounidense ha solicitado la entrega de dos familiares de Joaquín El Chapo Guzmán. El primero se trata de su hermano, Miguel Ángel, alias El Mudo, quien también ha fungido como un importante operador financiero de la organización criminal.
Miguel Ángel Guzmán Loera fue detenido en junio de 2005 durante una fiesta de XV años celebrada en Culiacán. Aquel entonces se le acusó de abrir varias cuentas bancarias con prestanombres en las que depositó 17 millones 293 mil 332 pesos de procedencia ilícita, según refirió un informe de la extinta PGR. Pese a ser sentenciado a 13 años y 3 meses de prisión, la misma dependencia informó su liberación anticipada en mayo de 2015 sin que hasta la fecha se tenga información adicional sobre su paradero.
El hijo que Alfredo Beltrán Leyva -otrora líder del cártel que lleva sus apellidos- tuvo con una de las primas de Joaquín Guzmán Loera es otro de los líderes criminales que se encuentra en la mira de Washington.
Jesús Alfredo Beltrán Guzmán, alias El Mochomito, también ya había sido detenido en 2016 en Zapopan, Jalisco junto a otras cuatro personas. Pese a que se les aseguraron armas de fuego y dosis de droga, los múltiples recursos legales promovidos por su defensa motivaron su liberación del Reclusorio Metropolitano de Jalisco en septiembre de 2021 tras purgar casi cinco años de cárcel.
Aunque su paradero permanece como desconocido, El Mochomito volvió a cobrar relevancia en los últimos meses de 2024 luego de que, en el marco del estallido de la disputa entre Los Chapitos y La Mayiza en Culiacán, trascendieran rumores de su presunta detención e involucramiento en el asesinato de un agente federal ocurrido en diciembre en la capital sinaloense.
Otro líder criminal ligado al Cártel de los Beltrán Leyva es Fausto Isidro Meza Flores, alias El Chapo Isidro. De bajo perfil y con Guasave como bastión, el poderío que Meza Flores ha logrado acumular se extiende también a estados como Durango, Chihuahua, Baja California y Baja California Sur. Su relevancia en redes de trasiego de drogas lo llevaron al radar de autoridades federales quienes lograron su detención en al menos cuatro ocasiones entre 2011 y 2015, según dan cuenta documentos filtrados por la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa).
Pese a ser un actor relevante en el reacomodo del hampa en el noroeste de México y contar con cargos en Estados Unidos, el Chapo Isidro ha sido dejado en libertad y continúa al frente de diversas operaciones relacionadas al trasiego de drogas, incluyendo fentanilo, de acuerdo con el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).
Dos de los operadores más importantes de Ismael El Mayo Zambada también cuentan con órdenes de aprehensión vigentes en Estados Unidos. El primero es Alfonso Limón Sánchez, cuya relación con el Señor del Sombrero se remonta a la primera década de los años 2000. La confianza que el cofundador del Cártel de Sinaloa depositó en él lo llevaron incluso a ser considerado como su sucesor hasta su detención en noviembre de 2014.
A diferencia de los casos anteriores, Limón Sánchez no fue liberado por un juez sino que fue parte de una meticuloso plan de escape orquestado en el Penal de Aguaruto de Culiacán en marzo de 2017 del cual también formó parte Rafael Guadalupe Félix Núñez, alias El Changuito Ántrax, otro de los cabecillas criminales requeridos por Estados Unidos.
Félix Núñez fue identificado como un miembro original de Los Ántrax, un violento brazo armado que operó para la familia Zambada tras la ruptura del Cártel de Sinaloa y el de los Beltrán Leyva en 2008. Aunque tras su fuga de prisión su paradero parecía como desconocido, en agosto de 2023 el Changuito Ántrax fue designado ante la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro tras ser señalado como un jefe de plaza del Cártel de Sinaloa en Colima.
El onceavo requerido por la justicia estadounidense que se encuentra prófugo en México es Félix Uriel Tinajero Abitia, a quien se le vinculó como uno de los encargados de coordinar operaciones del trasiego de drogas del Cártel de Sinaloa en Costa Rica. Aunque autoridades registraron su presencia en el país centroamericano en el 2014, actualmente su paradero se desconoce.