
Excelsior.-
La NFL confirmó, por primera vez de manera pública, que reforzó la seguridad en sus oficinas de Midtown Manhattan, luego del tiroteo ocurrido el mes pasado que dejó cuatro personas muertas y un empleado de la liga herido.
Jeff Miller, vicepresidente ejecutivo de la NFL, señaló que han aprovechado la experiencia de Cathy Lanier, exjefa de policía de Washington D.C. para reforzar la seguridad y evitar que un episodio como el de semanas pasadas pueda impactarlos.
“Estamos trabajando con el edificio y con los inquilinos dentro de él en materia de seguridad”.
“Tenemos la gran fortuna de contar con Cathy Lanier (…) y además tenemos excelentes socios en el edificio mientras buscamos maneras de hacerlo aún más seguro que antes”, añadió.
Medidas de seguridad en todas las instalaciones de la NFL
El directivo señaló que el plan no solo trata de mejorar la seguridad en el edificio 345 Park Avenue, sino también en otras sedes de la liga y edificios corporativos de los equipos así como campos de entrenamiento.
El primer cambio que se solicita es la presencia de oficiales armados en las instalaciones. Además, pidió implementar controles de armas con detectores de metales y escáneres de rayos X, al estilo de los accesos en los estadios antes de los partidos.
“Nuestro Comité de Seguridad de Propietarios se ha reunido en un par de ocasiones y presentará un informe a la totalidad de los dueños en las próximas semanas (…) para toda la NFL y cualquier medida de seguridad adicional que se pueda sugerir para asegurarnos de que todos estemos más seguros”, señaló Miller.
¿Qué sucedió en el edificio de la NFL?
El pasado 28 de julio Shane Tamura ingresó al edificio localizado en 345 Park Avenue. La persona iba armada y mató a cuatro personas. Un día después del incidente las autoridades señalaron que el agresor intentaba atacar la sede de la NFL, pero se equivocó de elevador.
La policía dijo que en su momento que Tamura tenía antecedentes de enfermedad mental, y una nota incoherente encontrada en su cuerpo sugería que culpaba a la NFL por padecer supuesta encefalopatía traumática crónica.












