
Los padres de Daenerys Alessandra acusan que se trató de una negligencia médica por lo que piden justicia.
ABC.- Durango vuelve a estar en el centro de atención pública, ahora por la muerte de una niña de cuatro años.
Anteriormente, la entidad también vivió una situación que causó indignación en la población: la muerte de Paloma Nicole tras una cirugía estética.
Ahora, la herida se vuelve a abrir tras la muerte de Daenerys Alessandra “N”, de cuatro años, luego de varios días de espera por una cirugía en un hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Durango.
Sus familiares señalan que todo se trató de una negligencia médica por lo que piden que se haga justicia.
¿Por qué acusan negligencia?
De acuerdo a sus papás, la menor de edad y originaria de Pueblo, Nuevo, nació prematura por lo que requirió una válvula de derivación para tratar hidrocefalia.
Dicho dispositivo debía ser evaluado y sustituido periódicamente para evitar complicaciones.
El pasado jueves 2 de octubre la niña presentó un intenso dolor de cabeza por lo que fue llevada a la clínica del IMSS en El Salto, municipio de Pueblo Nuevo.
Una vez en el nosocomio, el personal médico atribuyó el malestar a un simple “empacho” y la envió de regreso a casa en más de una ocasión.
Sus papás insistieron debido a su historial clínico por lo que lograron conseguir que la internaran.
El viernes 3 de octubre en la mañana, Daenerys fue trasladada en ambulancia a la capital estatal, donde ingresó al Hospital General de Zona No. 1 del IMSS en Durango, donde se le practicó una tomografía.
Ahí el neurocirujano titular no la evaluó directamente; un pasante revisó la imagen y concluyó que la válvula estaba en buen estado. La familia mantuvo la exigencia de atención, señalando de manera reiterada que la vida de la niña dependía del puntual seguimiento.
El sábado 4 de octubre, un especialista confirmó la sospecha familiar: la válvula se encontraba desconectada a la altura del cuello, por lo que se programó una cirugía urgente para entre las 17:30 y 18:00 horas.
“Daenerys llevaba más de un día sin comer, en ayuno por la operación que nunca llegó. Yo buscaba respuestas, pero sólo encontraba evasivas”, relató Marco Ibarra a Canal 12 de Durango.
El domingo, el padre acudió con personal de la subdirección del hospital.
“Me dijeron: ‘No se le hizo la cirugía porque ya era tarde’, pero no entiendo, el material estaba, todo estaba listo. Luego me informan que el doctor se lesionó la mano y subrogaron otro que llegaría hasta las 10 de la noche. Mi esposa escuchó que quizá el quirófano estaba contaminado. Había versiones distintas, pero ya la niña no aguantaba”.
Durante estas horas, la pequeña comenzó a mostrar inflamación en el cuello, perdió la respuesta a estímulos y entró en estado crítico.
“Pedía bombones, tal vez de hambre. ‘Papi, quiero los bombones’. Hasta el último habló y habló, se durmió. Después me avisaron: ‘Ya no hay nada que hacer, más que rezar’. Cuando me dijeron eso, sentí alivio porque ella iba a descansar de sus dolores y hambre. Tengo una lista de lo que le iba a comprar al salir. Le encantaban las gorditas… Desde El Salto le habían regalado bombones, ella los tenía guardados para cuando mejorara.
“Mi niña aguantó lo más que pudo… (decía) ‘Ya no puedo, me duele’. Sí, sí se retorcía. Se daba la vuelta… cuidábamos que no se le saliera su canalización, le costaba trabajo tenerla puesta”, narró.
El padre sostiene que su hija falleció por negligencia médica y confirmó que ya interpuso denuncia ante la Fiscalía.











