
Alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), se manifestaron este día para denunciar un presunto caso de abuso sexual cometido por tres sujetos a una estudiante de tercer semestre, en las oficinas de la Federación Universitaria Potosina, FUP, que se localizan en el edificio C de esa institución.
Protestaron a las afueras del plantel y posteriormente se dirigieron por las calles de Cuahutemoc y Avenida Carranza para colapsar las calles y denunciar los hechos ocurridos el pasado viernes.
De acuerdo con testimonios directos de estudiantes, una compañera de esa facultad habría sido víctima de una violación por parte de al menos tres sujetos, dos de ellos alumnos activos de la universidad y uno más, una persona ajena a la institución. El hecho habría ocurrido en las oficinas de la Federación Universitaria Potosina (conocidas como FUP), ubicadas en el edificio C del plantel, aunque se llegó a señalar que ocurrió en los baños, pero lo desmintieron.
Los jóvenes acusan a los organismos de representación estudiantil, particularmente a la FUP y a la Consejería, de encubrimiento, censura y omisión de responsabilidades. Aluden a la eliminación constante de publicaciones relacionadas con el caso en redes sociales y grupos estudiantiles, así como a una narrativa institucional que aseguran intenta desviar la atención sobre el lugar de los hechos y la identidad de los implicados.
Una de las alumnas involucradas en la organización del movimiento explicó que, además de la gravedad del acto en sí, lo que más ha indignado a la comunidad es la aparente pasividad y falta de transparencia por parte de las autoridades universitarias.
Se asegura que en las oficinas donde ocurrió el hecho había alcohol y posibles sustancias ilegales. Señaló también que al menos uno de los presuntos agresores fue suspendido temporalmente, pero no se ha informado sobre acciones legales o expulsiones, mientras que a la persona externa se le permitió abandonar el lugar sin mayor consecuencia, según lo observado por varios testigos.
Los estudiantes detallaron que, tras el descubrimiento, elementos de seguridad del plantel y personal académico acudieron al sitio, y se realizaron revisiones de mochilas y pertenencias. Todo esto habría ocurrido en una oficina con cristales visibles, por lo que algunas acciones pudieron ser observadas desde el exterior.
La falta de respuesta motivó a los estudiantes a movilizarse, convocando un paro y cierre de vialidades, particularmente en la avenida Cuauhtémoc, con la intención de dirigirse hasta la Rectoría en el centro histórico de la ciudad.
La movilización ha sido convocada por estudiantes sin filiación política ni partidaria, quienes aseguran no representar a ningún grupo estudiantil formal. Rechazan que sus acciones tengan fines electorales o intereses personales, y denuncian amenazas por parte de autoridades académicas, particularmente hacia alumnos de la carrera de Criminología, a quienes se les advirtió que podrían ser dados de baja si participan en la marcha.
Exigen justicia, el reconocimiento público del caso por parte de la universidad, la destitución de los presuntos agresores y encubridores, así como mayor seguridad en el campus. Reclaman también el deterioro generalizado de la infraestructura del plantel y señalan la falta de acción institucional frente a otros casos de acoso y abuso previamente denunciados.
La joven denunciante no ha sido identificada públicamente por respeto a su privacidad. Se ha informado que familiares no han tenido comunicación directa con las autoridades universitarias, y que la comunidad estudiantil ha decidido manejar la información con responsabilidad para evitar una revictimización.
Las oficinas de la FUP, descritas como un espacio reducido ubicado bajo unas escaleras, han sido señaladas como el lugar donde ocurrieron los hechos. La comunidad universitaria exige que estas instalaciones, y quienes las dirigen, rindan cuentas ante la justicia y la opinión pública.
Por su parte la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, ha indicado que reprueba dicho acto, ante el cual, las autoridades escolares actuaron conforme a los protocolos previamente establecidos.
Se informó que desde que el Departamento de Seguridad Universitaria tuvo conocimiento, autoridades de la facultad levantaron el acta correspondiente, se tuvo dialogo con la presunta afectada y su familia y en este momento, se realizan indagatorias para recopilar más información.
Asimismo, se notifica que se le dará el debido acompañamiento a fin de que el caso no quede impune, tanto de manera interna como en lo que corresponde a la querella interpuesta ante la Fiscalía General del Estado, FGE, para que se castigue conforme a la ley a quienes resulten responsables.









