
El texto fue presentado formalmente por Italia, en colaboración con el Comité Olímpico Internacional (COI), el Comité Paralímpico Internacional y el Comité Organizador de Milano-Cortina 2026.
Malagò afirmó que “en tiempos de creciente discordia y conflicto, el deporte y los Juegos Olímpicos pueden representar un faro de esperanza, una alternativa a la rivalidad y la división”.
Las circunstancias en las que se nos concedieron estos juegos en junio de 2019 son muy diferentes, tras una pandemia y nuevos conflictos. Espero sinceramente que el espíritu italiano conquiste los corazones y las mentes e inspire el cambio.
La resolución, aprobada por consenso, reafirma los “valores de paz, cooperación y diálogo” que inspiran al movimiento olímpico, aunque mantiene su carácter simbólico y no implica obligaciones legales para los estados miembros.
El texto insta también a los estados miembros a que observen la tregua olímpica “de manera individual y colectiva, en el marco de la Carta de las Naciones Unidas, durante todo el período comprendido entre el séptimo día anterior a la inauguración de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno y el séptimo día posterior a la clausura de los XIV Juegos Paralímpicos de Invierno, que se celebrarán en Milán-Cortina en 2026″.
La tregua olímpica, que se remonta a los antiguos Juegos de Olimpia en el año 776 A. C., busca garantizar el cese de hostilidades y permitir el paso seguro de deportistas, delegaciones y espectadores durante los Juegos Olímpicos y Paralímpicos.
La presidenta del Comité Olímpico Internacional (COI), Kirsty Coventry, declaró el pasado septiembre que los atletas de Rusia y Bielorrusia podrán competir como atletas neutrales individuales (AIN) en los próximos Juegos de Milán-Cortina, al igual que lo hicieron en los Juegos de París de 2024.
(EFE)










