
En una jugada estratégica que busca consolidar al país como epicentro del fútbol mundial, Brasil ha formalizado ante la FIFA su intención de ser la sede del Mundial de Clubes 2029. La solicitud fue presentada este lunes por altos funcionarios del fútbol brasileño durante una reunión con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que se encontraba de visita en el país para promover la Copa Mundial Femenina 2027, que Brasil organizará en ocho ciudades. Un pedido que une fútbol y diplomacia deportiva
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acompañado por el presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), Samir Xaud, y otros líderes deportivos, aprovechó el encuentro con Infantino en Brasilia para reforzar la aspiración de que la nación suramericana sea anfitriona del torneo de clubes más importante del planeta dentro de tres años.
Los representantes de la CBF aseguran que Infantino recibió la propuesta de manera positiva, destacando el peso histórico y cultural del fútbol en Brasil. “Infantino es alguien que realmente gusta del fútbol brasileño y se mostró contento de que Brasil se haya puesto a disposición para recibir el campeonato”, expresó Xaud en declaraciones recogidas por medios deportivos.
Por su parte, el técnico del seleccionado brasileño, Carlo Ancelotti, estuvo presente en la reunión presidencial aunque no ofreció declaraciones públicas sobre la iniciativa.
Brasil no es el único país interesado en albergar la edición de 2029. Informes internacionales señalan que otras federaciones y naciones, incluyendo España, Marruecos y Catar han manifestado su interés o están en conversaciones exploratorias para presentar ofertas. Sin embargo, la FIFA aún no ha definido formalmente el proceso de licitación ni los criterios que regirán la selección final del anfitrión.









