
Según las autoridades, los productos fabricados en este local se distribuían en distintos sectores de Guayaquil.
ABC.- Un operativo conjunto de autoridades sanitarias en Ecuador culminó con la clausura inmediata de una fábrica dedicada a la elaboración de dulces tradicionales y productos de panadería, que operaba sin autorización legal. La intervención se realizó luego de recibir una denuncia ciudadana que alertó sobre posibles irregularidades en el establecimiento.
La acción estuvo liderada por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), en coordinación con la Intendencia de Policía del Guayas, en el sur de Guayaquil. Según el reporte oficial, los inspectores constataron que la fábrica carecía de permisos de funcionamiento y presentaba condiciones de insalubridad que representan un riesgo serio para la salud pública.
¿Qué se encontró en el lugar?
Entre los hallazgos destacan la manipulación de alimentos sobre superficies sucias, la presencia de cucarachas en refrigeradores, utensilios manchados, ollas con grasa acumulada y latas reutilizadas con restos de preparaciones previas.
El informe también señala que se detectaron perros en las áreas de producción y excremento animal cerca de los insumos.

Además, se encontraron cubiertos oxidados, pisos en mal estado, y heces de roedores sobre los hornos utilizados para elaborar los alimentos. Los inspectores observaron un desorden generalizado, con colorantes esparcidos en las paredes y recipientes deteriorados con restos ajenos al proceso alimenticio.

“Se ve que aquí nunca pasaron un trapo a los hornos e implementos”, comentó personal de Vigilancia Sanitaria.
Según las autoridades, los productos fabricados en este local se distribuían en distintos sectores de Guayaquil, aumentando el riesgo de afectaciones a la salud de los consumidores.

Como medida, la fábrica fue clausurada de forma inmediata con sellos de cierre temporal, y se inició un proceso sancionatorio conforme a la normativa sanitaria ecuatoriana.

Finalmente, Arcsa hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar negocios que operen sin permisos o en condiciones insalubres, destacando la importancia de la vigilancia social para garantizar que los alimentos que llegan a la mesa cumplan con los estándares de higiene y seguridad.










