
Sopitas.- El sujeto que lanzó insultos racistas contra Antoine Semenyo durante el partido entre el Manchester City vs Everton de la Premier League no podrá acercarse a un estadio de futbol antes, durante y después de un juego.
Una medida clara para evitar la discriminación dentro de los estadios y, claro, en los propios aficionados. Y justamente, en esta ocasión, la colaboración de los aficionados y el personal de seguridad del estadio fueron determinantes para identificar al hombre que insultó a Semenyo.

Hombre que insultó a Semenyo detenido y sancionado
El Everton confirmó que la policía de Merseyside arrestó a un hombre de 71 años de edad por lanzar insultos racistas contra Antoine Semenyo en el Hill Dickinson Stadium durante el partido contra el Manchester City del lunes 4 de mayo.
El sujeto, aunque fue detenido por un delito contra el orden público con agravante racial tras ser identificado por aficionados y personal del estadio, fue puesto en libertad luego de pagar una fianza, pero deberá cumplir con varias restricciones.
Una de ellas es que tiene prohibido acercarse a menos de una milla (1.6 km) de un estadio deportivo designado en día de partido. No puede estar ni 4 horas antes ni 4 horas después, y mucho menos durante el juego. De lo contrario, podría ser arrestado una vez más.
- Tiene prohibido acercarse a menos de una milla de cualquier estadio deportivo designado: 4 horas antes del inicio del partido, durante el mismo y 4 horas después del pitido final.
Manchester City agradece y condena otro acto de discriminación
Después de darse a conocer la detención y sanción del hombre que insultó a Semenyo, el Manchester City agradeció la “rápida acción tomada por Everton y la policía para identificar al individuo responsable“.
Sin embargo, también aprovechó para condenar los ataques que ha estado recibiendo Marc Guéhi a través de redes sociales tras el partido contra el Everton del lunes 4 de mayo.
Algunos pseudaficionados deben comprender que el futbol, aunque brinda mucha alegría a las personas e inspira a otras más, no deja de ser un deporte. La rivalidad debe quedarse en la cancha. No deberían existir ataques contra el rival, ni por el escudo y mucho menos por el color de piel, preferencias sexuales o creencias religiosas.












