San Luis Potosí, nodo estratégico en las rutas del tráfico de armas desde Estados Unidos

Blakely Morales
Las rutas del tráfico de armas provenientes de Estados Unidos atraviesan San Luis Potosí. Para el periodista Fernando Coca Meneses, esa posición estratégica ha convertido a la entidad en un punto logístico relevante dentro de las redes que abastecen de armamento al crimen organizado en México.
El autor señaló que la posición geográfica de la entidad la ha convertido en un corredor logístico que conecta distintas regiones del país, una condición aprovechada por las redes de tráfico que introducen armamento de alto poder al territorio mexicano.
“San Luis Potosí, junto con el Estado de México, es uno de los estados que funcionan como centros logísticos desde donde se puede llegar al norte, sur, oriente o poniente del país”, afirmó.
Coca Meneses explicó que su investigación documenta once rutas principales utilizadas para el traslado de armas provenientes de Estados Unidos, varias de las cuales atraviesan territorio potosino.
Además, de acuerdo con el periodista, diversos estudios académicos, investigaciones periodísticas y trabajos de organizaciones civiles han documentado que gran parte de este armamento ingresa a México por componentes, que posteriormente son ensamblados en distintos puntos del país.
Coca Meneses destacó datos recopilados por el medio ZonaDocs sobre el impacto de la violencia armada en menores de edad. De acuerdo con ese reporte, entre 2006 y 2022 más de 19 mil niñas, niños y adolescentes resultaron heridos y requirieron atención hospitalaria tras ser víctimas de ataques o enfrentamientos en los que se utilizaron rifles, escopetas, armas de asalto y armas cortas.
Según esa investigación, San Luis Potosí aparece como la entidad con el mayor número de menores víctimas (1, 583) de este tipo de hechos durante el periodo analizado, un dato que el autor relacionó con la posición estratégica que ocupa el estado dentro de las rutas del tráfico de armas.
“La ubicación geográfica de San Luis Potosí lo convierte en un punto de tránsito hacia entidades como Tamaulipas, Veracruz, Nuevo León, Zacatecas o Jalisco”, señaló en entrevista con este medio.
Armas, violencia y crimen organizado
Durante la presentación, Coca Meneses sostuvo que existe una relación directa entre la llegada de armas de alto poder y el crecimiento de la violencia en México.
Según expuso, entre 2006 y 2024 el incremento de las muertes violentas y el flujo de armamento estadounidense hacia México siguieron una tendencia similar.
“Hay una correlación real y palpable. El producto de la violencia en México son esas armas”, afirmó.
El escritor consideró que la facilidad para adquirir armamento en Estados Unidos y la insuficiente regulación sobre su comercialización han favorecido el fortalecimiento de organizaciones criminales dedicadas al tráfico de drogas, personas y armas.
Asimismo, señaló que quienes participan en el traslado de armamento suelen ser intermediarios reclutados para realizar compras individuales y cruzar las armas hacia México, más que grandes operadores del mercado ilegal.
Proponen cooperación bilateral
Además de exponer el funcionamiento de las redes de tráfico, Balas con remitente plantea la necesidad de fortalecer la cooperación entre México y Estados Unidos para frenar el flujo ilegal de armamento.
Entre las propuestas destaca la creación de mecanismos bilaterales en los que participen autoridades federales y gobiernos locales de ambos países para combatir el tráfico en la frontera compartida.
“Si no acabamos con la corrupción aquí y allá, no va a ser posible resolver el problema, porque el tráfico implica corrupción de quien vende, de quien fabrica y de quien permite ese comercio ilegal”, sostuvo.
El autor también presentó la iniciativa México sin Armas, una organización que busca generar información sobre la percepción ciudadana respecto al impacto de las armas de guerra en el país y promover políticas públicas orientadas a reducir su circulación.
Para Coca Meneses, el tráfico de armas no sólo representa un problema de seguridad pública, sino también un desafío para la soberanía nacional debido al desplazamiento de comunidades y la pérdida de control territorial en regiones afectadas por la violencia.
“Perder territorios en manos de los criminales es perder soberanía”, concluyó.










