El debut de Violet Grohl | Reseña de “Be Sweet To Me”

0
112

Por Alexa Durán

Cuando escuché por primera vez que Violet Grohl lanzaría su álbum debut, intenté acercarme a él con la mente lo más abierta posible. Es imposible ignorar el apellido: estamos hablando de la hija de Dave Grohl, baterista de Nirvana y líder de Foo Fighters. Sin embargo, después de escuchar Be Sweet To Me, terminé convencida de que la conversación más interesante no gira alrededor de su parentesco.

Y sí, tenemos que hablar del Grohl en la habitación. Violet hizo un esfuerzo evidente por construir este lanzamiento lejos de la sombra de su padre. Claro que su apellido le abrió ciertas puertas —sería ingenuo negarlo—, pero también creo que este es el tipo de propuestas que me gusta encontrar cuando hablamos de “nepo babies”: proyectos que tienen algo que decir. Be Sweet To Me no da la impresión de existir únicamente porque alguien tenía los contactos adecuados; se siente como el trabajo de una artista con una identidad propia que podría sostenerse incluso si elimináramos el apellido de la ecuación.

Violet ya había demostrado desde mucho antes que tenía una voz especial. Muchos la conocimos por sus apariciones junto a Foo Fighters, desde aquel emotivo cover de “Hallelujah” en el concierto tributo hacia Taylor Hawkins, hasta su participación en la canción de los Foo: “Show Me How”.

Aún así, una cosa es interpretar canciones ajenas y otra muy distinta es sostener un álbum completo. Aquí demuestra que puede hacer ambas.

Desde los primeros minutos queda claro que creció rodeada de música. Las influencias noventeras están por todas partes, pero rara vez se sienten como una copia. Hay momentos que recuerdan a Hole, especialmente en canciones como “Big Memory”, mientras que la atmósfera general me hizo pensar en algún punto intermedio entre Fiona Apple y PJ Harvey. También aparecen elementos de rock alternativo, shoegaze y, conforme avanza el disco, algunos momentos más pesados, particularmente a partir de “Often Others”.

Algo que agradecí especialmente es que Violet haya apostado por lanzar un álbum completo. En una época donde muchos artistas debutan con EPs de cuatro o cinco canciones, resulta refrescante encontrarse con un trabajo que busca construir una experiencia más amplia. Be Sweet To Me se siente como un disco pensado para escucharse de principio a fin, no únicamente como una colección de sencillos.

Otra de las cosas que más disfruté fue su carácter atemporal. Aunque el álbum está claramente inspirado por la música alternativa de finales de los ochenta y principios de los noventa, tampoco intenta sonar como una réplica exacta de aquella época. Hay referencias evidentes a sus influencias, pero también una personalidad propia que evita que el resultado caiga en simple nostalgia.

La fascinación de Violet por el cine también aparece a lo largo del proyecto. La artista ha mencionado la influencia de David Lynch en su proceso creativo, una sensibilidad que puede percibirse en varios momentos del álbum a través de sus atmósferas extrañas, melancólicas y ligeramente surrealistas. Un par de canciones si estarían en la playlist de Dale Cooper.

Llegué a este disco sin expectativas particulares y terminé encontrando varias canciones que definitivamente agregaría a mis playlists. Entre mis favoritas están “Applefish”, “Cool Buzz”, “Pool Of My Dreams” y “595”. Además de una composición sólida, Violet posee una voz muy agradable: dulce cuando la canción lo requiere, pero capaz de adquirir una textura más áspera y vulnerable en los momentos adecuados.

Si Be Sweet To Me es una muestra de lo que Violet Grohl puede hacer en su primer álbum, entonces vale la pena seguirle la pista. Quitando el apellido, aquí hay una artista que parece entender perfectamente las influencias que la formaron y que, lo más importante, sabe cómo transformarlas en algo propio.

También descubrí que es buena amiga de Feeferella, quien también está empezando su carrera musical; también puedes leer mi reseña de su sencillo The Lover’s Curse aquí.

Compartir en:

Leave a reply