
La Real Federación Española de Fútbol fue multada con 20,000 dólares y deberá cerrar parcialmente su estadio en el próximo amistoso masculino después de que aficionados corearan consignas islamófobas en dos ocasiones durante un partido contra Egipto en marzo, informó la FIFA en un comunicado.
Las sanciones se refieren a los incidentes ocurridos en el RCDE Stadium, cerca de Barcelona, sede del Espanyol, donde algunos aficionados españoles corearon “musulmán el que no bote” durante un partido de preparación para el Mundial que terminó con un empate 0-0.
Tras la segunda repetición del cántico, el encargado de la megafonía del estadio emitió una advertencia y el marcador mostró un mensaje contra las conductas discriminatorias.
El extremo de la selección española Lamine Yamal, que es musulmán, condenó entonces los cánticos, que calificó de irrespetuosos e intolerables, y llamó “ignorantes y racistas” a los responsables.
La RFEF alegó que la palabra “musulmán” no era “ni insultante ni peyorativa” y añadió que la conducta de los aficionados debía evaluarse conforme al artículo 17 de la normativa de la FIFA, que abarca los mensajes políticos, ideológicos, religiosos u ofensivos, y no al artículo 15, relativo a la discriminación y los insultos racistas.
La FIFA multó a la RFEF y ordenó el cierre de al menos el 15% de las localidades disponibles para el próximo amistoso de España.
La RFEF no respondió inmediatamente una solicitud de comentarios de Reuters.









