
El peso se situaba en 17.1353 unidades por dólar, con una apreciación de 0.36% frente al precio de referencia de Reuters del martes, en su tercera jornada consecutiva de ganancias.
Forbes.- El peso se situaba en 17.1353 unidades por dólar, con una apreciación de 0.36% frente al precio de referencia de Reuters del martes, en su tercera jornada consecutiva de ganancias.
El crecimiento de los precios al consumidor en Estados Unidos en agosto al mayor ritmo en lo que va de año, impulsados por un aumento en los precios de la gasolina, avivó las dudas sobre el posible enfriamiento en las tasas de interés de la Reserva Federal (Fed).
El peso se situaba en 17.1353 unidades por dólar, con una apreciación de 0.36% frente al precio de referencia de Reuters del martes, en su tercera jornada consecutiva de ganancias.
“Las presiones al alza sobre los precios de energéticos, en particular petróleo y derivados como la gasolina, pueden contaminar otros precios del componente subyacente y ocasionar una aceleración de la inflación anual”, dijo Gabriela Siller, jefa de análisis de la firma Banco Base.
Ante la situación mostrada por los datos del IPC estadounidense, “no se descarta que la Reserva Federal muestre un lenguaje restrictivo en su anuncio de política monetaria del 20 de septiembre”, añadió Siller.
Peso avanza; BMV retrocede
Los inversionistas se mostraron cautelosos, alejándose del riesgo, y el referencial índice accionario S&P/BMV IPC anotó pérdidas del 0.65% a 51,522.18 puntos, en su tercera jornada consecutiva a la baja, que le mantuvo en niveles no vistos desde enero de este año.
Los títulos de la aerolínea Volaris anotaron las mayores pérdidas con un retroceso cercano al 6% a 16.19 pesos, seguidos por los del gigante de medios Grupo Televisa que bajaron un 3.71% a 11.96 pesos.
En el mercado de deuda la tasa de los papeles a 10 años anotó un notorio descenso de 14 puntos base a un 9.60%, mientras que el rendimiento a 20 años descendió ocho puntos base hasta situarse en el 9.69%.
Este ajuste en el rendimiento de la deuda mexicana se produce después de que el lunes se registrara una pronunciada subida de los bonos de largo plazo luego de que el déficit público anticipado para 2024 en el proyecto de presupuesto llevara a economistas a externar sus temores.