Asaltantes matan a hombre y envían macabro mensaje a su pareja en Argentina

El mensaje ha causado indignación en la comunidad de San Justo.
ABC.- El crimen de Eduardo José Gómez, de 53 años, ha causado indignación en Argentina debido a la forma en que ocurrió el hecho.
De acuerdo con medios internacionales, Eduardo era camionero en la localidad de San Justo. El domingo pasado, el hombre fue asaltado cuando se dirigía a su trabajo.
Los hechos ocurrieron poco antes de las 6:30 horas, en la intersección de las calles Guatemala y Moldes.
Según medios argentinos, el día del asalto, la víctima había salido caminando de su domicilio, a pesar de que habitualmente esperaba a ser recogido por un compañero, porque le preocupaba la inseguridad en la zona.
El momento del asalto y el cruel mensaje
Una vez que los presuntos delincuentes lo interceptaron, el hombre se resistió a entregar sus pertenencias, por lo que uno de los agresores le disparó y lo mató.
Tras cometer el asesinato, los asaltantes huyeron del lugar y se llevaron el celular de la víctima. Minutos más tarde, la pareja de Gómez, identificada como Maribel, intentó comunicarse con él para confirmar su llegada al trabajo.
La respuesta de los delincuentes es lo que más ha causado indignación y enojo en la comunidad argentina:
Tras una serie de investigaciones a cargo del fiscal Adrián Arribas, de la Unidad Temática de Homicidios de La Matanza, se logró la detención de un sospechoso.
Se trata de Dylan Ramón Portillo, de 20 años, quien fue capturado a pocas cuadras del lugar del hecho. Según las autoridades, tendría antecedentes por encubrimiento agravado y es señalado como el presunto autor del disparo.
Tiempo después, fue detenido su familiar, Brian Portillo, quien estaría vinculado al mismo hecho.
Según las autoridades, las cámaras de seguridad de la zona registraron parte de la secuencia, lo que permitió reconstruir el momento del ataque y el recorrido de los implicados antes y después del asalto.
¿Quién era Eduardo José Gómez?
Familiares y amigos de Eduardo lo describieron como una persona trabajadora y con diversos oficios a lo largo de su vida, entre ellos labores como gasista, mecánico y fletero.
El hombre tenía un hijo de 21 años y residía en la zona donde ocurrió el ataque. Personas cercanas indicaron que mantenía una rutina de trabajo constante y que era conocido en el barrio.
En redes sociales, su pareja compartió un mensaje de despedida, acompañado de una fotografía de ambos.









