El Niño se acerca: La Niña terminaría, ¿qué impactos traería?

El último análisis de la NOAA certifica que La Niña, en vigor en los últimos meses, continuó a lo largo de todo el mes de febrero de 2026, manteniendo la temperatura de la superficie del mar por debajo de la media.
ABC.- El fenómeno climático de La Niña en el Pacífico ecuatorial podría evolucionar a ENSO (El Niño-Oscilación del Sur) neutral a lo largo de abril y dar posteriormente paso al de El Niño entre los próximos meses de junio y agosto hasta, al menos, finales de 2026.
De acuerdo con las estimaciones de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, existe un 55 % de probabilidad de que la situación de ENSO neutral se mantenga hasta un momento indeterminado entre los meses de mayo y julio y un 62 % de que El Niño se presente entre junio y agosto.
El estado neutral refleja un momento de estabilidad promedio, sin valores extremos, en el clima del océano Pacífico tropical, que es cíclicamente alterado por una fase de calentamiento y fuertes lluvias conocida como El Niño o por otra de enfriamiento y sequía denominada La Niña.
Una y otra fase extremas no son periódicas porque no se suceden de manera regular, pero sí se van alternando cada cierto tiempo y provocan distintos efectos en los países americanos.
El último análisis de la NOAA certifica que La Niña, en vigor en los últimos meses, continuó a lo largo de todo el mes de febrero de 2026, manteniendo la temperatura de la superficie del mar por debajo de la media en la zona centro-este del Pacífico ecuatorial, y augura que la situación de ENSO neutral permanecerá hasta finales de la próxima primavera.
La agencia reconoce que las previsiones de los modelos son “relativamente menos precisas en esta época del año”, pero fundamenta las “crecientes probabilidades” de aparición de El Niño en “la gran cantidad de calor en la subsuperficie oceánica”, así como en “el debilitamiento previsto de los vientos alisios de baja altura”.
Además, califica de “muy incierta” todavía la intensidad potencial del fenómeno, con una probabilidad de 1 entre 3 de que pueda llegar a ser “fuerte” en el período entre octubre y diciembre de 2026.
¿Qué impactos traerá?
Si La Niña termina y llega El Niño, el clima global y regional puede experimentar cambios significativos, porque ambos fenómenos afectan la temperatura del océano Pacífico y la circulación atmosférica.
- El Niño suele calentar la superficie del océano Pacífico ecuatorial central y oriental.
- Esto se traduce en veranos más cálidos y olas de calor en muchas regiones, especialmente en América del Sur y partes de Norteamérica.
Cambios en las lluvias
- América del Sur: lluvia más intensa en la costa peruana y sequías en el norte de Brasil y partes de Argentina.
- América del Norte: inviernos más húmedos en el sur de EE.?UU. y más secos en el noroeste.
- Asia y Australia: pueden enfrentar sequías y olas de calor, ya que El Niño desplaza los patrones de lluvia hacia el Pacífico central y oriental.
Impacto en huracanes y ciclones
- En el Atlántico, El Niño tiende a reducir la actividad de huracanes debido a vientos de corte más fuertes en la atmósfera.
- En el Pacífico, puede aumentar la formación de tormentas tropicales y tifones.












