
Se trata, a decir de los que saben, de un proyecto histórico para el basquetbol del Viejo Continente. El panorama del basquetbol profesional europeo está a las puertas de una sacudida. La NBA, la liga más potente del mundo, y la FIBA, el organismo rector global del deporte ráfaga, han unido fuerzas para avanzar en la creación de una nueva liga europea que tiene como fecha de arranque prevista octubre de 2027.
Este proyecto, con el indiscutible sello de la liga norteamericana, se presenta como el principal y más potente desafío a la Euroliga, el torneo que ha dominado el basquetbol de clubes de élite durante más de dos décadas.
El comisionado de la NBA, Adam Silver, ha confirmado que el proyecto está en una fase avanzada de exploración tras recibir el apoyo de los propietarios de las franquicias de Estados Unidos, un paso que subraya la seriedad de la iniciativa.
EL MODELO, CON FRANQUICIAS FIJAS
La estructura de la nueva competencia se asemejará al modelo de negocio consolidado de la NBA. Se establecerán 12 franquicias permanentes o con licencia fija, cuyo valor de entrada gira en torno a los 500 millones de dólares por equipo, un precio que busca revalorizar drásticamente el baloncesto europeo.
TENSIÓN CON LA EUROLIGA
La reacción de la Euroliga no se ha hecho esperar, marcando una posición de cautela y estableciendo cuatro principios innegociables para cualquier colaboración futura: el beneficio compartido, la integridad cultural del deporte, la excelencia competitiva y la gobernanza europea. La Euroliga advierte que cualquier liga que margine a los actores actuales o amenace las tradiciones, sería perjudicial.
Ciudades con gran tradición por el basuqetbol y capacidad económica como Madrid, Barcelona, Milán, Berlín, París, Atenas y Estambul son los pilares geográficos de este ambicioso proyecto. Se está analizando la incorporación de clubes poderosos de la Euroliga o la creación de nuevas franquicias en mercados estratégicos como Londres o Mánchester. El objetivo final es globalizar aún más el basquetbol y, de paso, resolver definitivamente el histórico conflicto de calendario que ha dividido a la FIBA y la Euroliga durante años. Con el horizonte de 2027, la cuenta atrás para el mayor reordenamiento del basquetbol europeo ya comenzó y ya tiene fecha de inicio.









