La brutal agresión de ICE que borró la memoria de un migrante: ‘Olvidé que tenía una hija’

0
136

Alberto Castañeda Mondragón sobrevivió a ocho fracturas de cráneo tras una detención en Minnesota; hoy lucha por recuperar sus recuerdos y exige justicia ante el uso de fuerza letal.
ABC.- Lo que inició como una detención migratoria el pasado 8 de enero frente a un centro comercial en St. Paul, Minnesota, se convirtió en una pesadilla de violencia extrema para Alberto Castañeda Mondragón. El migrante mexicano de 31 años denunció haber sido golpeado repetidamente en la cabeza con una porra de acero por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

Las consecuencias fueron devastadoras: Alberto terminó en la sala de urgencias con ocho fracturas de cráneo y cinco hemorragias cerebrales. A pesar de que los agentes alegaron que el detenido “se lanzó de cabeza contra una pared”, médicos especialistas han declarado que la gravedad y ubicación de las lesiones son incompatibles con un accidente, sugiriendo un ataque directo y brutal.

El vacío de una vida olvidada

Más allá de las cicatrices físicas, el impacto más doloroso para Alberto ha sido el neurológico. Tras despertar en el hospital, no recordaba que tenía una hija de 10 años.

Vínculos rotos: Momentos entrañables, como la noche que le enseñó a bailar a su pequeña, han desaparecido de su memoria.

Llamadas de auxilio: Su hija, desde México, intenta reconstruir la identidad de su padre a través de llamadas diarias, recordándole quién es y los momentos que compartieron.

Incapacidad laboral: Debido a la pérdida de equilibrio y coordinación, Alberto —quien trabajaba como techador para mantener a su padre diabético— ya no puede ejercer su oficio.

“La ley no puede ser anárquica”

El caso ha provocado una fuerte reacción política en Minnesota. El gobernador Tim Walz y legisladores demócratas han calificado el actuar de los agentes federales como “terrorismo” contra los habitantes del estado.

“Si alguno de nuestros agentes de policía hiciera esto, ya saben lo que pasó con George Floyd, los responsabilizamos”, declaró la representante Betty McCollum, exigiendo una investigación profunda.

A pesar de que un juez federal dictaminó que su detención fue ilegal y ordenó su liberación, el gobierno federal aún no ha iniciado una investigación interna sobre el uso excesivo de la fuerza. Alberto, quien no tiene antecedentes penales, ahora depende del apoyo de la comunidad y de una campaña de recaudación para costear su rehabilitación.

Compartir en:

Leave a reply