Los habitantes nocturnos del Parque Tangamanga I

0
1582

Blakely Morales

Un observador aficionado de la fauna del Parque Tangamanga I, ha documentado y puesto en divulgación, las especies nocturnas que habitan ese ecosistema, animales con los que habría que comenzar a tener especial cuidado ahora que el Gobierno de San Luis Potosí, ha anunciado la apertura de nuevos horarios para el pulmón de la capital.

Se trata de la cuenta @naturarte.slp que en Instagram, compartió esta semana que son murciélagos, sapos, liebres, tlacuaches los animales que conviven en la oscuridad de este espacio, de acuerdo a observaciones personales, y con información científica retomada de la plataforma INaturalist, y de la página EncicloVida de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

Las especies que habitan de noche en el Parque Tangamanga I son: el Murciélago Mula de Allen, el Murciélago Miotis de Arizona, el Sapo Gigante (especie del género Rhinella, anfibios de la familia Bufonidae nativa del continente americano), la liebre cola negra (especie de mamífero lagomorfo) y el Tlacuache norteño, el único marsupial mexicano.

El creador de la publicación, un estudiante de la Licenciatura en Arte Contemporáneo de la UASLP de nombre Alejandro Cano, afirma que en algunos recorridos matutinos, ha podido observar algunas de estas especies, principalmente la del sapo, aunque por desgracia, es común que aparezcan arrollados por los automóviles.

De acuerdo al registro de la plataforma INaturalist, que alimenta su base de datos con información de personas que observan la naturaleza desde la ciencia y la afición alrededor del planeta, existen al menos 341 especies distintas de animales confirmadas, principalmente aves, que habitan en el Parque Tangamanga I.

César Posadas Leal, quien es doctor en Ciencias Ambientales y maestro en Wildlife Science por la Universidad Estatal de Nuevo México, agrega a las lechuzas y los búhos que, afirma, habitan en la parte baja de la Sierra de San Miguelito, y que por las noches, acuden al Parque Tangamanga I en busca de alimento, principalmente roedores, además de residuos de alimentos que deja la gente que visita el recito natural.

Para Posadas Leal, quien es académico e investigador de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, la apertura al horario nocturno del Parque Tangamanga I, podría acarrear algunos efectos negativos para las aves rapaces como las lechuzas que, acostumbradas a los ambientes muy oscuros, la luz del alumbrado público las encandilaría, provocando un mayor número de accidentes.

Además, prevé que esta nueva condición podría afectar la cadena alimenticia entre aves y roedores, y en la reproducción de las más de 130 especies de aves que ahí conviven.

Posadas Leal considera que aún hacen falta estudios y observaciones para aumentar la lista de especies que habitan el Parque Tangamanga I, y contemplar la muy variada diversidad, pues afirmó que incluso los gatos domésticos que viven en los fraccionamientos aledaños, escapan al parque, provocando también efectos en el equilibrio de este ecosistema.

Compartir en:

Leave a reply