Por alrededor de 4 años, padres de familia y alumnos de la escuela primaria Valentín Gómez Farías, demanda la llegada de personal docente, aunque cuentan con infraestructura educativa, los alumnos no tienen maestros.
Aún y cuando esta institución educativa es una de las reconocidas por las autoridades, ya que durante la pandemia fue la institución educativa donde se dieron clases presenciales controladas mediante el programa piloto del proyecto Virus que implementó la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, UASLP, para definir si era seguro el Retorno a las aulas.
Y hoy cuándo la educación en nuestro estado se encuentra en medio de una severa crisis, tanto de infraestructura, de servicios básicos como el agua, como de pagos a los maestros, en la escuela primaria, ubicada en la calle, Avenida del Desierto número 1788, de la comunidad de Capulines, no llegan ni a maestros.
Luego de que ayer se registró el primer día de clases de este ciclo escolar 2023-2024, padres y madres de familia tomaron la determinación de manifestarse para exigir a las autoridades educativas que manden maestros para que sus hijos no queden en el rezago.
A dicho de los afectados, llevan cuatro años sin maestros en la escuela primaria Valentín Gomez Farías, lo que ha representado un retraso considerable para el aprovechamiento de los educandos, incluso temen que sus hijos no cumplan con el año escolar y puedan retrasarse aún más, ues están más que conscientes de que el Coronavirus dejó un fuerte déficit en la vida escolar de sus hijos.
Al respecto, solicitaron la intervención del gobernador del Estado, Ricardo Gallardo Cardona, para que a través de su conducto se instruyera al titular de la Secretaria de Educación de Gobierno del Estado, SEGE, Juan Carlos Torres Cedillo, para cubrir la necesidad de los niños y su educación, en tiempos donde hay una fuerte polémica por las irregularidades que presentan los libros de texto gratuitos así como el desabasto de agua para los diversos centros escolares.