Pánico Satánico: la música que aterrorizó al mundo

Por Alexa Durán
Yo crecí estudiando en una escuela católica. Hubo una vez en clase donde le pedí a mi maestra que pusiéramos una canción de los Beatles. Ella me miró seria y dijo:
“Esa música va en contra de Dios.”
En ese momento creí que estaba exagerando, o que era una cuestión de reglamento… hasta que descubrí que lo que había detrás de ese razonamiento no era solo una maestra estricta.
Era parte de un fenómeno mucho más grande: una histeria colectiva que explotó en los años 70, cuando el rock comenzó a romper con lo que la sociedad consideraba “correcto”.
Ese fenómeno hoy se conoce como pánico satánico.
Y aunque suene a película, fue real y todavía podemos ver sus efectos, incluso fuera de la música. Desde el típico rumor de primaria que Hello Kitty significa “Hola demonio”, o que hay mensajes escondidos si pones un disco en reversa; todo nació del mismo lugar: el miedo a lo desconocido.
El rock, una expresión de independencia, representaba el mayor miedo de una sociedad que luchaba por mantener el control sobre sus normas. Bandas como Led Zeppelin, Black Sabbath, y Kiss fueron vistas como satanistas que desviaban a los jóvenes del camino “correcto”.
En tiempos en que las normas sociales eran mucho más rígidas, la idea de que el rock fuera solo una forma de expresión era incomprensible para muchos. La histeria colectiva no fue sobre la música, sino sobre el miedo a lo que representaba: la ruptura del orden .
El rock desacomodó a quienes estaban acostumbrados a obedecer. Mostró libertad, preguntas, rebeldía. Y nada aterra más a una sociedad conservadora que algo que no puede controlar.
Y digo, Es normal tenerle miedo a lo desconocido. Históricamente, los seres humanos nos hemos resistido al cambio por la incertidumbre que nos causa una situación nueva, y amenaza lo que consideramos seguro.
Lugares como nuestro país todavía ven secuelas de esta histeria; ni los Beatles se salvaron de este tipo de rumores. Pero queden tranquilos, que el rock está libre de demonios, y no es un pecado tener un gran gusto musical.
Hoy, lo que antes era condenado como demoníaco es un legado cultural que cambió la historia: inspiró movimientos sociales, derribó tabúes, y nos hizo un poco más libres.
El pánico desapareció.
El rock se quedó para siempre.
instagram: @alexadurqn












