
Al cierre de 2025, el balance en materia de seguridad pública en San Luis Potosí deja más preocupaciones que certezas. Así lo advierte el experto en seguridad Edgardo Hernández Contreras, exdiputado local, quien señala que las cifras del año no son alentadoras y reflejan un escenario complejo que impacta directamente a la ciudadanía.
De acuerdo con Hernández Contreras, uno de los principales focos de atención son los delitos de carácter patrimonial, aquellos que afectan de manera directa a las personas que salen diariamente a trabajar y a desarrollar sus actividades. Robos con y sin violencia, estafas, extorsiones, robo a casa habitación, a transeúntes, a comercios y de vehículos forman parte de una lista que, aunque extensa, no siempre se refleja en las estadísticas oficiales, ya que una gran proporción de estos delitos no se denuncia. Sin embargo, el especialista subraya que existe una herramienta clave para entender la magnitud real del problema: la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública del INEGI, que mide no solo los delitos denunciados, sino la percepción social de inseguridad.
Esa percepción, señala, es alarmante. Independientemente de si los delitos se denuncian o no, la sociedad siente que algo no está funcionando. En este contexto, el primer eslabón de la cadena de seguridad, las policías preventivas municipales, queda en el centro de la crítica. Son estas corporaciones las que deberían fungir como la primera barrera entre el delincuente y la ciudadanía, y las encargadas de inhibir y prevenir el delito. No obstante, en el caso de San Luis Potosí capital, pese a contar con un estado de fuerza considerable de más de mil elementos, patrullas, un centro de comando y recursos materiales, los delitos no disminuyen y, por el contrario, persiste una constante en robos y homicidios.
Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública indican que los homicidios dolosos disminuyeron de manera sostenida durante 2025. En el primer semestre del año se registraron 142 víctimas, lo que representa una reducción del 39.2 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior. Durante junio, el estado reportó solo 26 homicidios dolosos, por debajo de la media nacional, posicionando a San Luis Potosí como una de las 25 entidades con mayor disminución en este delito.
En otros cortes de la estadística oficial se confirma que la entidad ha mantenido la tendencia descendente en homicidios a lo largo del año. En un lapso de enero a octubre de 2025 se contabilizaron 191 víctimas de homicidio doloso, con predominio del uso de arma de fuego y arma blanca en la mayoría de los casos. Esta cifra sugiere que, aunque persisten hechos violentos, el total de víctimas es menor al de años recientes y coloca a la entidad entre las que han logrado reducir esos índices, según manifestó el secretario de seguridad y protección ciudadana del Estado, Jesús Juárez.
Otro desafío importante es la atención y resolución de carpetas de investigación. Aunque esta problemática corresponde a años recientes, los datos más actuales sugieren que un porcentaje significativo de investigaciones sigue pendiente de resolución en instancias ministeriales, lo que puede erosionar la confianza de la ciudadanía en el sistema de justicia y en la eficacia de las corporaciones de seguridad. El diputado panista, Rubén Guajardo Barrera, presentó este año, iniciativas en materia de seguridad que ayuden a la policía de investigación de la entidad a desarrollar mejor su trabajo de averiguación.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de la capital potosina cerró el año con una atención prioritaria en dos problemáticas que impactan directamente la vida cotidiana de la población: la violencia familiar y los robos en general. Así lo informó Juan Antonio de Jesús Villa Gutiérrez, titular de la corporación, al detallar que estos fueron los incidentes que con mayor frecuencia atendieron los cuerpos de seguridad durante el periodo reciente.
En cuanto a la distribución territorial de los reportes, el secretario explicó que la corporación trabaja con un esquema de mapeo que identifica principalmente zonas del norte y sur de la ciudad como áreas de mayor atención. No obstante, subrayó que, pese a que se registraron más denuncias por robo, este delito presenta una disminución cercana al 38 por ciento en comparación con 2024, lo que refleja una tendencia a la baja en la incidencia delictiva.
Los desafíos en percepción ciudadana, la incidencia de delitos aún persistentes y la eficacia del sistema de justicia siguen siendo asuntos críticos que requieren atención continua para consolidar la paz social y mejorar la calidad de vida de los potosinos.













