“Solo el alcohol ya es responsable de más de 60 enfermedades, y los bebedores se exponen a riesgos aún mayores cuando combinan la bebida con una comida excesiva. Especialmente porque cuando la gente bebe es más proclive a tomar decisiones menos saludables con respecto a la comida que ingieren”.

“El alcohol y la obesidad causan el 90% de las muertes relacionadas con el hígado y en los pacientes muy obesos el alcohol duplica su toxicidad para el hígado”, señaló Gilmore.

Los autores del estudio, liderado por Denis Burdakov, creen que entender cómo el alcohol cambia nuestro cuerpo y nuestro comportamiento puede ayudar a gestionar el problema de la obesidad.