
El rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), Alejandro Zermeño Guerra, manifestó su disposición para dialogar con el Congreso del Estado sobre el presupuesto universitario y el déficit financiero registrado durante este año. Aunque el Poder Legislativo analiza enviarle una invitación formal, el rector reveló que ya tenía previsto convocar a las y los diputados a una reunión en instalaciones universitarias.
Zermeño explicó que su intención era abordar primero asuntos internos —como el caso de la Facultad de Derecho— para luego, la próxima semana, extender una invitación respetuosa al Congreso y sostener un diálogo amplio sobre el origen del desajuste presupuestal.
De acuerdo con el rector, el desfase financiero de más de 208 millones de pesos proviene de los calendarios distintos con los que operan el gobierno estatal y la Federación. Recordó que el Congreso aprueba el presupuesto de egresos antes de cerrar diciembre, mientras que el convenio Federación–Estado llega hasta enero, generalmente con cifras distintas a las autorizadas por los legisladores. Este año, precisó, se aprobaron 300 millones, pero el convenio exigió 506 millones, lo que desde febrero generó la diferencia.
Aclaró que la universidad no busca influir en las decisiones internas del Congreso; sin embargo, subrayó que existen lineamientos que impiden reducir recursos en sectores como seguridad, salud y educación de un año para otro. En ese sentido, señaló que el monto del convenio federal debería mantenerse o incluso incrementarse ligeramente —entre uno y dos por ciento— para el siguiente ejercicio.
Sobre la posibilidad de acudir personalmente al Congreso para discutir el tema, Zermeño insistió en que su preferencia es que el encuentro se realice en la UASLP, a la que calificó como “una casa abierta para toda la sociedad”. Aunque no descarta asistir, consideró que, tratándose de asuntos estrictamente financieros, sería más adecuado que acudiera el funcionario universitario responsable del área, como el secretario de finanzas, el secretario general o el abogado general.
Pese a ello, reiteró que no tiene objeción en participar en una reunión de trabajo, siempre y cuando el análisis se realice con el personal técnico más apropiado para abordar el tema presupuestal con precisión.









