
Las tensiones en el marco del T-MEC podría tener solución en la Cumbre de Lideres de América del Norte de la próxima semana en México.
Forbes.- “El proceso de consultas abierto es el mayor riesgo económico para nuestro país. Lo peor sería la imposición de aranceles. Sin la relación (comercial) con Estados Unidos, queda la posibilidad de una recesión que puede ser prolongada”, comentó Gabriela Siller, profesora de Economía en el Tecnológico de Monterrey.
Siller, quien también es directora de análisis económico del grupo financiero Base, remarcó que aunque más de un cuarto del producto interior bruto (PIB) de México dependa de Estados Unidos, el país del norte también necesita del comercio mexicano, por lo que está siendo cauteloso con la perspectiva de las sanciones.
Los roces en el Tratado de México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), que previsiblemente se abordarán en la Cumbre de Líderes de América del Norte que se celebrará en Ciudad de México la semana próxima, marcarán el futuro económico de México, que se asoma a una recesión si no alcanza acuerdos con sus socios.
México fue llamado a consultas por Estados Unidos y Canadá a raíz de la propuesta de reforma constitucional en materia energética promovida por el presidente, Andrés Manuel López Obrador, que pretendía dar prioridad a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) frente a la inversión extranjera y que finalmente fue tumbada por el Congreso.
Esta medida, demandaron los vecinos del norte, perjudicaba a sus empresas, lo que inició un periodo de tensiones en el marco del TMEC que podría encontrar solución en la Cumbre que se celebrará del 9 al 11 de enero en la capital mexicana y que reunirá a los mandatarios de los tres países.
En el caso de no llegar a un acuerdo en este ámbito y que México recibiese las consecuentes sanciones, la economía nacional se vería fuertemente resentida y podría caer en recesión, apuntaron los expertos consultados por EFE.