UASLP entregó doctorado Honoris Causa para Villoro y Rivera Garza

Blakely Morales
Un día y un momento memorable para la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y para la cultura local, se vivió este jueves 19 de marzo con la entrega y recepción del doctorado Honoris Causa para la escritora Cristina Rivera Garza y el escritor Juan Villoro Ruiz, en el Centro Cultural Universitario Bicentenario.
En sesión extraordinaria y solemne de la junta suprema del Consejo Directivo Universitario, el jurado de honor convocado para evaluar los méritos de los escritores galardonados, expuso los motivos para otorgar los respectivos reconocimientos por parte de la máxima casa de estudios en el marco de la quincuagésima edición de la Feria Nacional del Libro.
El jurado de honor estuvo conformado por académicos y expertos nacionales e internacionales que exaltaron el papel de cada uno.
Sobre Cristina Rivera Garza la poeta Sara Uribe calificó a la autora del Invencible verano de Liliana, premio Pulitzer 2024, como una exponente única y extraordinaria de las letras mexicanas.
Destacó su aporte y dijo que la relevancia de su trayectoria de más de tres décadas como escritora y académica, radica en un amplio conocimiento interdisciplinario; Rivera Garza es Licenciada en Sociología por la UNAM, maestra y doctora en Historia por la Universidad de Houston y de ambas disciplinas ha recogido la técnica que con la que construyó su obra, sobre todo la más reciente, donde la investigación es la base de una ficción documentada y una narrativa vibrante.
Además, su obra es al mismo tiempo una denuncia y un manifiesto en contra de la violencia en todos los niveles en nuestro país, pero particularmente la violencia patriarcal, la del Estado y la del crimen organizado.
También resaltó que la apuesta estética de Rivera Garza, en una obra caracterizada por la hibridez, es el cuestionamiento de la identidad y de los géneros, que ha derivado en un replanteamiento del canon literario hispanoamericano.
La obra de Rivera Garza, según esta reseña es un corto circuito que lleva el lenguaje al límite, una de las voces más importantes de la literatura contemporánea.
Actualmente, Cristina Rivera Garza es directora del doctorado en Escritura Creativa en Español de la Universidad de Houston en Estados Unidos.
La escritora Julieta García González, aparte habló sobre Juan Villoro, a quien calificó como uno de los escritores más prolíficos y versátiles de las recientes décadas, popular en toda la extensión de la palabra, y exaltó su quehacer, caracterizado por su actividad vertiginosa y la calidad de su vasta producción.
Aseguró que el mundo en el que se mueve Villoro es el de la auténtica literatura, no en el mundillo de los rumores, sino en el de la palabra escrita, donde el fenómeno de una curiosidad desbordada explica, en parte, su capacidad de creación abundante, el universo que crea artilugios lúcidos y desternillantes.
Lo calificó como un autor que sabe encontrar lo insólito dónde los demás solo vemos el hastío de lo cotidiano.
Antes de tomar la palabra, ambos autores escucharon con dedicatoria especial para cada uno, interpretadas en un piano de cola, piezas representativas referencias de su obra y su persona; en el caso de Villoro, fue el Scherzino Mexicano de Manuel M. Ponce, una de las piezas favoritas de su abuela potosina María Luisa Toranzo, una escritora en ciernes cuya vida reseñó con un texto alucinante con el que al mismo tiempo homenajeó sus raíces potosinas y agradeció el doctorado honoris causa.
Al tomar la palabra, Cristina Rivera Garza no pudo evitar mostrar conmoción al escuchar Lucha de gigantes de Antonio Vega, el tema favorito de su hermana Liliana, víctima de feminicidio en el año 1990 y protagonista del título que la llevó a sonar el año pasado entre las quinielas para el premio Nobel de Literatura.
Ella también habló sobre el origen de sus antepasados en San Luis Potosí, concretamente su abuelo José María Rivera que nació en Venado y migró hacia la región algodonera en la frontera a principios del siglo XX y lo significativo del compromiso de recibir el doctorado honoris causa en la tierra donde surgió su historia personal y familiar.
Pero finalizó diciendo que escribir es una posibilidad para imaginar el mundo de otra manera, y que en el acto de leer y de escribir, de crear una comunidad, se puede imaginar una forma de erradicar la violencia.
Al final del evento, el rector de la UASLP Alejandro Javier Zermeño Guerra dijo que el doctorado Honoris Causa no es un adorno ni una cortesía, sino una declaración de principios, la manera en la que la Universidad afirma los valores que considera indispensables para la vida colectiva.
Tras un breve momento de convivencia los autores se despidieron del recinto; a la salida, un admirador de su obra abordó a Rivera Garza y le compartió el parecido que guarda con alguien de su familia, ella lo tomó como un halago: “parece que hoy todos somos de San Luis Potosí”; esta tierra hostil y retadora, el ombligo del mundo, desde donde surge una historia vanguardista e insólita.










