7 estudiantes abusan de su compañera durante 7 horas y los castigan pidiéndoles un ensayo

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Una denuncia por presunta violación grupal en la Universidad Cornell, una de las instituciones que integran la Ivy League en Estados Unidos, ha provocado nuevas investigaciones casi dos años después de los hechos. Una exalumna sostiene que siete integrantes de la fraternidad Chi Phi la agredieron sexualmente durante varias horas después de consumir alcohol y drogas en octubre de 2024.

El caso volvió a cobrar relevancia en septiembre de 2026, cuando la joven, identificada judicialmente como Jane Doe, presentó una demanda civil contra Cornell, organizaciones relacionadas con Chi Phi, siete estudiantes y exestudiantes y otros señalados. Hasta ahora, ninguno de los siete hombres ha sido acusado penalmente por estos hechos.

La controversia aumentó después de que trascendiera que algunos de los acusados habrían tenido la oportunidad de presentar ensayos como parte del proceso disciplinario universitario. El abogado de Doe afirma que solamente dos fueron expulsados; Cornell, sin embargo, sostiene que las medidas adoptadas incluyeron expulsiones y suspensiones y niega que un ensayo haya sido la única consecuencia para alguno de ellos.

Presuntos responsables en el caso.

¿Qué ocurrió en la Universidad Cornell?

De acuerdo con la demanda, la entonces estudiante de 20 años comenzó la noche del 19 de octubre de 2024 consumiendo alcohol antes de acudir a un evento y posteriormente llegó sola a la casa de la fraternidad Chi Phi, en Ithaca, Nueva York.

La joven sostiene que al llegar ya se encontraba bajo los efectos del alcohol y que dentro del inmueble dos integrantes de la fraternidad la presionaron para consumir una sustancia que le dijeron que era ketamina, además de marihuana y más alcohol.

La demanda afirma que posteriormente comenzaron las agresiones sexuales y que, alrededor de la 1:42 de la madrugada, uno de los hombres envió un mensaje a un grupo de Snapchat llamado “Chi Phi Actives” que presuntamente avisaba a otros integrantes de la fraternidad de que podían subir a la habitación para tener relaciones sexuales con la joven. El expediente incluye una captura atribuida a esa conversación.

Según su versión, varios hombres entraron posteriormente a la habitación mientras ella se encontraba intoxicada y las agresiones continuaron durante la madrugada. La demanda sitúa el final de los hechos aproximadamente a las 5:45 de la mañana del 20 de octubre.

Captura de pantalla añadida posteriormente como evidencia.

¿Quiénes son los siete hombres señalados?

La demanda civil identifica como acusados a Matthew Ingalls, Johnathan Newell, Winston Lee, Gillio Lopes, Diego Sarabia, Scott Norris y Scott Kretzschmar, todos descritos como integrantes de Chi Phi en el momento de los hechos. Al menos tres de los hombres han respondido públicamente por medio de sus abogados y niegan haber cometido agresiones sexuales.

La defensa de Gillio Lopes sostiene que el relato público no refleja todo el expediente elaborado durante la investigación interna de Cornell. Scott Kretzschmar niega haber agredido o tocado sexualmente a Doe, mientras que Scott Norris reconoce haber participado en conversaciones de Snapchat y haber estado brevemente en una habitación, pero niega haber participado en actividad sexual o consumo de drogas relacionado con los hechos.

¿El castigo fue escribir un ensayo?

La demanda sostiene que los siete estudiantes fueron suspendidos temporalmente cuando Cornell comenzó a investigar y que algunos tuvieron la posibilidad de “mitigar” su conducta mediante la presentación de ensayos. El abogado de la demandante ha declarado que dos de los siete fueron finalmente expulsados y que otros recibieron sanciones menores.

Cornell rechaza que esto signifique que los acusados simplemente tuvieron que escribir un ensayo. La universidad informó el 28 de septiembre que realizó durante varios meses una investigación, seguida de una audiencia en la que las partes pudieron presentar pruebas y testimonios.

Cornell asegura que las sanciones resultantes incluyeron suspensiones y expulsiones y que a ninguno de los involucrados se le permitió presentar un ensayo como “única consecuencia”. La universidad también aseguró que dicha fraternidad fue clausurada tras la investigación y ha estado vetada desde entonces.

¿Por qué no hubo detenidos ni cargos?

Doe denunció los hechos ante la Policía de la Universidad Cornell (CUPD) aproximadamente tres semanas después, el 8 de noviembre de 2024. Sin embargo, la Fiscalía del condado de Tompkins no presentó cargos criminales en ese momento.

El fiscal Matthew Van Houten ha explicado que su oficina se basó en la investigación realizada por la policía universitaria y que no abrió una investigación independiente. Según el fiscal, la declaración jurada que la mujer ofreció en 2024 no sostenía que hubiera sido drogada sin su consentimiento, obligada físicamente a mantener relaciones sexuales o que hubiera estado inconsciente.

El abogado de la joven rechaza que su declaración original contradiga sustancialmente la actual y ha cuestionado la manera en que las autoridades investigaron inicialmente el caso. Además, Van Houten reconoció que su oficina no recibió en 2024 la captura del grupo de Snapchat que ahora forma parte de la demanda.

Fiscalía reabre el caso Cornell

Tras conocerse la nueva demanda, Van Houten anunció el 28 de septiembre de 2026 que reabriría la investigación criminal. La Fiscalía pretende revisar si existen pruebas que no conocía en 2024 y presentar evidencia ante un gran jurado, que podrá determinar si existe sustento para formular cargos criminales.

El caso también ha cuestionado las leyes de Nueva York sobre consentimiento e intoxicación. La legislación estatal dificulta determinados procesos por violación cuando una persona quedó incapacitada tras consumir voluntariamente alcohol o drogas, salvo que haya existido fuerza, rechazo explícito, inconsciencia o intoxicación involuntaria.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, pidió además el 29 de septiembre una revisión externa e independiente de la respuesta de Cornell para determinar si la institución cumplió con sus obligaciones frente a las acusaciones. La universidad informó que cooperará con las autoridades estatales.

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