
“Todo un desafío”, así describió Christina Koch el recuperar su movilidad y equilibrio.
ABC.- A 10 días de que los cuatro astronautas que tripularon la misión Artemis II regresaran a la Tierra tras un sobrevuelo a la Luna, sus cuerpos siguen recuperándose de los efectos que dejó en ellos la microgravedad o gravedad cero.
Fue la propia Christina Koch, quien compartió los avances que ha tenido y una de las pruebas y/o ejercicios a los que se ha sometido para devolverle a su cuerpo la fortaleza, dirección y equilibrio que perdió al pasar 10 días en el espacio.
En un video publicado en su cuenta oficial de Instagram, a la también ingeniera se le observa caminar manteniendo sus brazos a la altura del pecho y dar un paso tras otro, tratando de seguir una línea recta.
Estos movimientos que parecieran ser simples para cualquier persona sana, para Christina representan un esfuerzo importante, mismo que se puede observar al momento en que tambalea y tiene que necesitar a dos personas que estén a su lado tratando de evitar que Christina se caiga y se lesione.
La astronauta explicó que la dificultad en su movimiento se debe a que al vivir en la microgravedad, los sistemas que integran el cuerpo humano, incluidos los órganos vestibulares, es decir, aquellos que se sitúan en el oído interno y que se conforman por cinco estructuras principales encargadas del equilibrio y la orientación espacial, no funcionan correctamente.
Debido a esta falta de funcionamiento óptimo, el cerebro aprende a ignorar señales, lo cual impacta al momento de regresar a la Tierra y, por ende, regresar a la gravedad, haciendo que al cuerpo le cuesta el doble de esfuerzo mantener el equilibro y su orientación.
“Cuando la gente vive en la microgravedad, los sistemas en nuestro cuerpo que han evolucionado para decir a nuestros cerebros cómo nos movemos, los órganos vestibulares, no funcionan correctamente. Nuestros cerebros aprenden a ignorar esas señales y así, cuando volvemos a la gravedad por primera vez, dependemos mucho de nuestros ojos para orientarnos visualmente. ¡Un paseo en tándem con los ojos cerrados puede ser todo un desafío!”, escribió.
A su vez, dijo que el que los médicos comprendan y estudien lo que le sucede al cuerpo al estar en microgravedad, puede contribuir a conocer y generar más opciones de tratamiento para afecciones como el vértigo, conmociones cerebrales y otras condiciones neurovestibulares en la Tierra.
¿Quién es Christina Koch?
Desde 2013, Christina Koch fue seleccionada como astronauta de la NASA y trabajó como ingeniera de vuelo a bordo de la Estación Espacial Internacional como parte de las Expediciones 59, 60 y 61.
Más recientemente, se desempeñó como especialista de misión en Artemis II a la Luna, una misión con la que la NASA reanuda sus expediciones a la Luna, después de las misiones de Apolo, las cuales permitieron la llegada de la humanidad a este satélite natural.










