
El legislador morenista difundió un posicionamiento en el que intentó justificar su reacción tras la manifestación y rechazó los actos violentos en el marco de la justa deportiva
Latinus.- El diputado morenista Cuauhtémoc Blanco condenó este lunes que manifestantes pintaran su camioneta y le gritaran “asesino” cuando transitaba sobre Periférico Sur hacia el Estadio Azteca.
En sus redes sociales, el legislador compartió un desplegado en el que acusó intimidación y acoso por estas acciones, además de que intentó justificar su reacción.
“La protesta nunca puede ser pretexto para intimidar, acosar o ejercer violencia. Mucho menos cuando se involucra a mujeres, niñas, niños y personas que no forman parte de ninguna confrontación. Lo sucedido pudo haber tenido consecuencias mucho más graves”, escribió.
En el comunicado, Blanco señaló que en la camioneta viajaba junto a su esposa, hijos y familiares, y acusó a una persona de golpear de manera violenta uno de los vidrios cuando su esposa grababa los hechos con su celular.
“He sido y seguiré siendo respetuoso del derecho de todas las personas a manifestarse y expresar libremente sus opiniones (…) sin embargo, lo ocurrido dejó de ser una manifestación pacífica para convertirse en un acto de hostigamiento y violencia que puso en riesgo la integridad de mi familia”, añadió.
Cuauhtémoc Blanco insistió en rechazar los actos de violencia e intimidación en su contra en el marco del evento deportivo como el partido de la Selección Mexicana.
“Quiero ser categórico: en ningún momento agredí a persona alguna. Mi única prioridad fue proteger a mi familia y salir del lugar de forma segura. Cualquier padre de familia habría actuado de la misma manera ante una situación que comprometía la seguridad de sus seres queridos”, puntualizó.












