Ecuador, China y Chile marcan récord mundial con telecirugía hecha a más de 35 mil kilómetros

La operación de un paciente en la ciudad de Harbin desde la clínica Santa Bárbara en una pequeña localidad andina implicó la transmisión de información en tiempo real por satélite y fibra óptica
EFE.- El cirujano Jorge Bravo López y su equipo en Gualaceo, Ecuador, participaron en una telecirugía en Harbin, China, para lo cual la información tuvo que recorrer más de 35 mil kilómetros de distancia.
Bravo López, cirujano robótico ecuatoriano que se formó y vive en Chile desde hace más de 20 años, logró la hazaña moviendo desde a clínica Santa Bárbara en la pequeña localidad ecuatoriana los brazos mecánicos que intervinieron en Harbin a una paciente con leucemia mórbida y varias enfermedades relativas a la obesidad.
“Las telecirugías ya se llevan haciendo desde hace muchos años, pero de muy larga distancia sí son muy escasas. La cirugía robótica en Latinoamérica está en pañales. Aquí siempre la tecnología ha llegado mucho más tarde, a veces mal y a veces nunca”, expresó a EFE Bravo López.
Este procedimiento médico lo realizó junto a su hermano, con quien gestionó la adquisición del sistema de cirugía a distancia Kangduo para la clínica ubicada en la población andina, con apoyo de la clínica Santa María en Chile, y en cooperación con un equipo presencial que estuvo con la paciente, comunicados gracias a una conexión a internet extremadamente ágil y latente.
Conexiones a lo largo de 35 mil kilómetros
Bravo López, que también es presidente de la Sociedad Latinoamericana de Cirugía Robótica, explicó que para alcanzar estos elevados estándares de conexión —que nos es directa—, los ingenieros que intervinieron elaboraron un método de conectividad a internet múltiple, combinando la red satelital junto con la fibra óptica.
“Somos pioneros en dar una solución tecnológica a las telecirugías intercontinentales de muy larga distancia. Para que se comprenda, enviamos la información por vía satelital y, en China, la información arriba por fibra óptica”, señaló.
El cirujano forma parte del Centro de Cirugía Robótica de la Clínica Santa María en Santiago, desde donde afirma que “comenzó la campaña” para lograr este éxito que casi triplicó la distancia del anterior récord mundial en cirugía virtual.
“No es una comunicación simple, es una comunicación audiovisual. Es muy importante calcular el retardo de los datos de internet, porque si hay retrasos pueden existir problemas de fondo y no es viable. Es una gran cuestión de ingeniería. No podemos perder información”, añadió.
El proyecto fue bautizado “Qhapaq Ñan”, como homenaje a la red vial de la antigua sociedad Inca que contaba con caminos que en conjunto sumaban una distancia similar a la que recorrieron los datos que hicieron posible el hito médico, y se espera que esta unión entre Latinoamérica y China no sea su última vez.
El siguiente paso será extender esta infraestructura a hospitales públicos de zonas rurales andinas, donde el acceso a cirujanos especializados sigue siendo limitado. “Lo importante no es batir un récord, sino dejar instalada la capacidad técnica para que esto se repita”, sentenció el cirujano.
Para el cirujano, el objetivo “es claro: expandir los beneficios de la cirugía mínimamente invasiva. Con mejor recuperación”.










