
En el marco del Día Nacional de la Lucha contra el Cáncer Cervicouterino, que se conmemora el 9 de agosto, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí hizo un llamado a las mujeres derechohabientes a fortalecer las acciones de prevención y detección oportuna de esta enfermedad, considerada una de las principales causas de muerte por cáncer en la población femenina.
El coordinador auxiliar médico de Salud Pública del IMSS en la entidad, doctor Leonardo Solano Campos, explicó que el cáncer cervicouterino se origina por el crecimiento anormal de las células del cuello del útero y que el principal factor de riesgo es la infección por el virus del papiloma humano (VPH).
Otros factores que pueden favorecer su desarrollo son el tabaquismo, el sobrepeso y algunos hábitos relacionados con el estilo de vida.
Destacó que existe una estrecha relación entre la infección por VPH y el desarrollo de lesiones premalignas, conocidas como displasias, así como del cáncer cervicouterino, por lo que la vacunación contra este virus representa una de las herramientas más eficaces para prevenir la enfermedad y reducir el riesgo de desarrollarla en el futuro.
Añadió que la vacuna contra el VPH constituye una herramienta fundamental de salud pública, ya que protege contra la infección por este virus, considerada una de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes, y contribuye de manera importante a disminuir el riesgo de desarrollar cáncer cervicouterino.
Por ello, destacó la importancia de que la población que forma parte de los grupos de vacunación acuda a recibir este biológico conforme al esquema establecido por las autoridades de salud.
El especialista señaló que las mujeres de 25 años o más que no se hayan realizado previamente una prueba de Papanicolaou puede acudir a su Unidad de Medicina Familiar para solicitar este estudio.
Indicó que, después de la primera prueba, debe repetirse al año y, si ambos resultados son normales, posteriormente realizarse cada tres años.
Subrayó que el cáncer cervicouterino suele evolucionar lentamente y puede tardar entre 15 y 20 años en manifestar síntomas, por lo que no se debe esperar a presentar molestias para acudir a revisión.
Añadió que, cuando la enfermedad se encuentra en etapas avanzadas, pueden presentarse dolor o sangrado durante las relaciones sexuales, sangrados anormales o alteraciones en el ciclo menstrual.
Asimismo, resaltó que, además de la vacunación y la prueba de Papanicolaou, es fundamental acudir periódicamente a los servicios preventivos de salud para realizar los chequeos correspondientes de acuerdo con la edad, lo que favorece la detección temprana de diversas enfermedades.
Invitó a las mujeres a dejar de lado el miedo y acudir a realizarse sus estudios preventivos. “La detección oportuna puede hacer la diferencia entre un tratamiento exitoso y una enfermedad avanzada. Acercarse a los servicios de salud es una decisión que protege la vida y el bienestar”, concluyó.








