
Aristegui.-
Jorge Esteve Recolons, presidente del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), pidió a las autoridades de Estados Unidos actuar con prudencia y sustentar con evidencia científica y trazabilidad cualquier señalamiento sobre posibles problemas de inocuidad en productos agroalimentarios mexicanos, en medio de investigaciones sanitarias por un brote de salmonela relacionado con jalapeños y de las restricciones que afectaron temporalmente las exportaciones de aguacate de Michoacán.
Durante una entrevista con Aristegui en Vivo’, señaló que el sector agroalimentario mexicano mantiene contacto con autoridades estadounidenses para conocer los alcances de las investigaciones y colaborar en lo necesario. Afirmó que la seguridad alimentaria es una prioridad para los productores y, al mismo tiempo, un elemento fundamental para conservar el acceso de México a los mercados internacionales.
“Nos tomamos muy en serio lo que es la seguridad alimentaria, no solamente es importantísimo para nuestra población, sino es nuestro pasaporte para exportar”, afirmó.
En el caso de frutas y verduras, explicó que existen distintos mecanismos de supervisión y certificación antes de que los productos mexicanos lleguen al consumidor estadounidense. Además de las inspecciones realizadas por las autoridades mexicanas, los compradores, supermercados, distribuidores y empresas que abastecen a restaurantes en EE.UU. exigen certificaciones adicionales a sus proveedores.
De acuerdo con Esteve Recolons, esas revisiones abarcan aspectos como la calidad del agua, las instalaciones, las condiciones de higiene y limpieza y al personal que interviene en las distintas etapas. Los controles no terminan en el campo o en las empacadoras, sino que continúan durante el transporte, las inspecciones fronterizas, los centros de distribución y almacenamiento en Estados Unidos y, finalmente, en los establecimientos donde se preparan los alimentos.
El dirigente agropecuario llamó a no atribuir automáticamente a los productores mexicanos el origen de una contaminación mientras no concluyan las investigaciones. Señaló que una enfermedad como la salmonela puede tardar alrededor de dos semanas en manifestarse, lo que dificulta identificar el alimento específico que pudo haberla provocado.
Esteve Recolons agregó que en la cadena de producción y comercialización pueden presentarse problemas en distintos puntos y mencionó incluso que recientemente se han publicado reportes sobre deficiencias de higiene en algunos restaurantes derivadas de la falta de personal. Por ello, sostuvo que el sector no pretende desentenderse de posibles fallas, sino determinar con precisión dónde se originaron y corregirlas cuando sea necesario.
“No queremos de ninguna manera cerrar los ojos, sino ser responsables y entender de dónde viene”, afirmó.
Retiro preventivo de productos con jalapeño
En relación con Taylor Farms, empresa que retiró voluntariamente más de una docena de productos preparados que contienen chile jalapeño, entre ellos salsas y guacamole, debido a la posible contaminación por salmonela, el presidente del CNA aclaró que la compañía no es integrante del organismo y que la información disponible para el sector proviene de contactos con personas que conocen la operación en la zona de Guanajuato.
El dirigente consideró que la decisión de suspender temporalmente las ventas puede responder a la necesidad de proteger la confianza de los consumidores mientras se determina el origen del problema. “Prefieres perder las ventas, una compañía perder las ventas de una semana, de un mes, con tal de tener la confianza de la gente”, explicó.
No obstante, subrayó que las investigaciones deben sustentarse en datos, estudios y resultados de laboratorio que permitan establecer dónde se originó la eventual contaminación. Aseguró que el CNA está dispuesto a modificar y mejorar las prácticas del sector si las investigaciones determinan que es necesario.
Esteve Recolons afirmó que el sector agroalimentario debe asumir una responsabilidad conjunta en la protección de la reputación de los productos mexicanos. “Al final del día, lo que queremos y de manera conjunto somos responsables y guardianes de la marca México”, expresó.
Extorsión afecta a productores de aguacate
El presidente del CNA también se refirió a la situación de los productores de aguacate en Michoacán, donde la extorsión representa uno de los factores que han elevado los costos de producción y comercialización.
Esteve Recolons explicó que el problema no puede atribuirse exclusivamente a la extorsión, pues existen otros factores que han reducido la rentabilidad de los productores, entre ellos la antigüedad de las huertas, el tamaño de los árboles, la densidad de las plantaciones y el costo de cosechar los frutos.
“Son una serie de factores, entre ellos, sin lugar a duda, tiene que ver la extorsión, pero no solamente es eso”, precisó.
Afirmó que, al sumar estos factores, alrededor de 50% de los productores pierde dinero. También señaló que la extorsión se presenta en distintos puntos de la cadena de comercialización, incluidos los transportes, donde puede cobrarse por caja o por camión para permitir el paso de los productos.
El dirigente precisó que el dato disponible para el sector no significa que 50% de los productores de aguacate sean víctimas de extorsión, sino que ese porcentaje de productores enfrenta pérdidas por el conjunto de factores que afectan la actividad, entre ellos la extorsión.
En términos del impacto para los consumidores, calculó que los costos asociados a la extorsión representan entre 10% y 20% del precio de los productos cuando llegan a tiendas y mercados mexicanos, dependiendo de la zona y del producto.
Señaló que el problema de seguridad en las zonas productoras requiere una estrategia que no dependa únicamente de operativos federales temporales. Recordó que se desplegaron mil 500 elementos para atender la situación, lo que permitió contener el problema mientras permanecieron las fuerzas de seguridad, pero advirtió que las condiciones pueden volver a deteriorarse cuando se retiran.
“Mandamos muchas tropas, 1,500 elementos, son muchos, arreglan la situación, pero una vez que sale la Guardia Nacional, el Ejército, vuelven las cosas”, dijo.
“Yo haría un llamado, no solamente al federal, pero a los gobiernos estatales, a los municipales, en que nos tomemos este esfuerzo en serio, que reforcemos las fuerzas, para que cuando el federal nos deje las cosas limpias, que los estados tengan la capacidad de mantenerlo limpio”, señaló.
“El campo está lleno de extorsión y esta extorsión le acaba pegando a los alimentos de todos y cada uno de los mexicanos”, añadió.
También planteó que el sector privado debe participar junto con las autoridades y la sociedad para enfrentar el problema de seguridad. Mencionó como ejemplos experiencias en La Laguna, Coahuila y Orizaba, donde, según dijo, la participación conjunta de autoridades, sociedad civil y población organizada ha permitido avanzar contra este tipo de delitos.
Impacto económico de los cierres
Esteve Recolons destacó que uno de los principales riesgos de las restricciones comerciales es el impacto inmediato sobre los pequeños y medianos productores. Explicó que cuando se interrumpe una exportación, el producto no puede simplemente almacenarse durante varios días para enviarlo posteriormente sin consecuencias económicas.
“Cuando hay uno de estos cierres, no es que se dilate la exportación y que en 10 días lo hagas, en 10 días tienes pérdidas totales”, afirmó.
Señaló que México exporta a EE.UU. entre 10 y 12 millones de dólares diarios en aguacate, por lo que una interrupción de las operaciones puede representar pérdidas importantes para los productores, particularmente para quienes cuentan con menor capacidad financiera.
Las autoridades estadounidenses habían señalado que el problema estaba relacionado con condiciones de seguridad y no con la calidad sanitaria del producto. Tras el despliegue de mil 500 elementos de seguridad, se produjo una reanudación parcial de las importaciones de aguacate michoacano, mientras elementos de seguridad permanecen para proteger las actividades de los inspectores o certificadores estadounidenses en Michoacán.
CNA busca diálogo con autoridades de EE.UU.
Sobre el comunicado difundido por el organismo, Esteve Recolons informó que hasta ese momento no había recibido una respuesta oficial. Explicó que el documento fue enviado el pasado viernes por la tarde y que buscarían establecer comunicación con personal de la embajada de EE.UU., particularmente mediante el agregado agrícola, con quien el CNA mantiene una relación de trabajo desde hace años.
Añadió que el gobierno mexicano agradeció al organismo haber aclarado la posición del sector y defendido sus procesos, aunque sostuvo que el objetivo principal del pronunciamiento fue proteger a los pequeños productores, quienes resultan particularmente vulnerables ante una suspensión de exportaciones.
“Así que apelamos a la responsabilidad, porque no quiero que se nos empiece a acusar, nos pongamos a la defensiva y también ser responsables y arreglar temas si los tenemos que arreglar”, señaló.
Destacó que la actividad agroalimentaria tiene una responsabilidad directa tanto en la alimentación de la población mexicana como en la conservación de los mercados internacionales. “Nos encargamos de alimentar a nuestra población, así que es una gran responsabilidad y es un gran honor”, concluyó.











