
Se trata de una vasija prehispánica que fue restituida por el Institute for Cacao and Chocolate Research, de Estados Unidos.
Aristegui.-El Consulado General de México en Boston, Estados Unidos, recibió la restitución voluntaria de una pieza arqueológica mexicana por parte del Institute for Cacao and Chocolate Research.
“La restitución que celebramos demuestra que la cultura tiene la capacidad de unirnos y construir colaboraciones significativas entre instituciones, comunidades y países. Cada devolución consolida el vínculo de México con su historia y confirma que la cooperación internacional y la diplomacia cultural son herramientas fundamentales para proteger nuestro patrimonio”, aseguró el cónsul general en esta ciudad, Carlos Iriarte Mercado.
Durante la entrega de la pieza, el consulado reconoció especialmente la participación de José López Ganem, investigador mexicano radicado en Nueva Inglaterra y director del Institute for Cacao and Chocolate Research.
“Esta es la vasija número 83 que hemos repatriado. La mayoría de estas piezas han regresado a México, aunque también hemos colaborado con otros países de Centroamérica. Para nosotros, cada restitución es una oportunidad para fortalecer los vínculos de cooperación con México y seguir contribuyendo a la protección de su patrimonio cultural”, dijo López Ganem.

El valor del cacao
El bien restituido es una olla elaborada en barro modelado, con superficie pulida, engobe rojizo, pigmentación en otra tonalidad roja y aplicaciones modeladas. Se trata de una vasija fitomorfa en cuyo cuerpo se representan cuatro granos de cacao; el cuello presenta paredes rectas divergentes y un borde redondeado.
De acuerdo con el dictamen, elaborado por expertos del INAH, la pieza pertenece a la tradición Comala y fue manufacturada entre los periodos Preclásico Terminal y Clásico mesoamericanos (300 a.C.-600 d.C.), por culturas asentadas en el territorio que hoy ocupa el estado de Colima. El análisis la identifica como un monumento arqueológico mueble perteneciente al patrimonio cultural de la nación mexicana.
La representación de granos de cacao convierte a este fruto en el elemento central de la vasija, y refleja su importancia en el imaginario cultural de las sociedades que habitaron el antiguo occidente de México, hace más de 2,000 años.
En Mesoamérica, el cacao tuvo un valor que trascendió su uso como alimento y bebida. Sus granos circularon como bienes de intercambio y estuvieron presentes en ceremonias, alianzas sociales y otras expresiones culturales.











