La Unión Europea no llegó a un acuerdo y aplazó una semana la renovación de las sanciones contra Rusia

El acuerdo de los embajadores de los 27 prolonga el régimen vigente hasta la medianoche del 22 de septiembre, mientras los Estados miembros revisan la prórroga que debía activarse esta semana
INFOBAE.-La Unión Europea (UE) aplazó siete días la renovación de sus sanciones contra Rusia después de que Francia respaldara un pedido de Eslovaquia para retirar al multimillonario ruso-uzbeko Alisher Usmanov de la lista negra del bloque. Los embajadores de los 27 Estados miembros acordaron extender el régimen sancionatorio hasta la medianoche del martes 22 de septiembre, en lugar de aprobar la prórroga de seis meses que debía entrar en vigor esta semana.
Las sanciones, que afectan a cerca de 3.000 personas, empresas y entidades con congelamiento de activos y prohibición de viajar, debían vencer el 15 de septiembre. Un portavoz de la Presidencia irlandesa de la UE explicó que el Comité de Representantes Permanentes (Coreper), el órgano de embajadores que prepara las decisiones de los jefes de Estado del bloque, decidió dar “más tiempo a los Estados miembros para examinar exhaustivamente las propuestas de renovación”.
Diplomáticos de la UE señalaron que Francia tomó por sorpresa a sus contrapartes al sumarse a un pedido previo de Eslovaquia para excluir a Usmanov de la lista de sancionados. Francia no ofreció una razón detallada más allá de invocar motivos de “seguridad nacional”. Una fuente diplomática francesa citada por la agencia AFP defendió la posición de París: “Francia es uno de los países más comprometidos con aumentar la presión, por todos los medios, sobre la maquinaria bélica rusa, así como con apoyar a Ucrania”. La misma fuente agregó: “Nos enfrentamos a un problema concreto de seguridad nacional y deseamos responder positivamente a los socios internacionales que se han dirigido a nosotros en relación con el señor Usmanov”.
El canciller francés, Jean-Noel Barrot, se limitó a declarar ante AFP que había “discusiones actualmente en curso a nivel técnico en Bruselas” y que esperaba que concluyeran pronto. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Francia se negó a hacer comentarios adicionales. Según informó el medio Financial Times, la gestión parisina formaría parte de un acuerdo de liberación de prisioneros que involucra a varios ciudadanos franceses retenidos en Azerbaiyán.
Según información obtenida por la agencia dpa, el primer ministro eslovaco, Robert Fico, había reenviado una carta del presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, en la que este abogaba por Usmanov citando sus aportes a la apertura de los estados túrquicos hacia Occidente. Diplomáticos indicaron que Eslovaquia amenaza con bloquear la extensión de todas las medidas punitivas si Usmanov no es retirado de la lista.

Diplomáticos de varios países de la UE manifestaron una reticencia generalizada a que el bloque sea percibido como debilitando sus sanciones contra Moscú. Otros Estados miembros se negaron a apoyar el pedido eslovaco por temor a que levantar las sanciones a Usmanov abra la puerta a demandas judiciales de otros ciudadanos rusos sancionados. El portavoz de la Presidencia irlandesa remarcó que “la renovación de los listados es esencial para seguir socavando la máquina de guerra de Rusia, y para mantener la presión sobre quienes la apoyan, la habilitan y se benefician de ella”. Los países de la UE habían buscado, en cambio, extender la duración de las sanciones de seis meses a un año para sostener la presión sobre Moscú.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, se pronunció sobre la disputa en su discurso diario: “No es definitivamente el momento de levantar sanciones”. El mandatario agregó: “No es definitivamente el momento de rescatar a oligarcas rusos de las sanciones. Y no es definitivamente el momento de que Europa le haga regalos a Rusia”.
Ante la consulta de si la UE podría estar cediendo terreno frente a Moscú, la respuesta surge del propio comunicado del bloque: los embajadores de los 27 países decidieron postergar por una semana la renovación de las sanciones tras el pedido de Francia y Eslovaquia de excluir a Usmanov de la lista negra, sin resolver aún si el magnate seguirá sancionado.

El listado de sanciones vigente hasta ahora describe a Usmanov como un oligarca pro kremlin que mantiene vínculos particularmente estrechos con el presidente ruso, Vladímir Putin. El magnate de 73 años, de origen ruso-uzbeko, fue incluido en la lista negra de la UE en 2022 por lo que Bruselas calificó como sus lazos cercanos con el Kremlin. Fue accionista mayoritario del club de fútbol Arsenal.
Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, Usmanov tenía un patrimonio neto de 18.800 millones de dólares a principios de 2026 y está sujeto a sanciones tanto de la UE como de Estados Unidos, además de una prohibición de viajar. El empresario de la metalurgia y la minería también posee activos en telecomunicaciones, empresas de internet y medios de comunicación, entre ellos el diario económico ruso Kommersant.
Usmanov ha interpuesto múltiples demandas en Europa con el objetivo de que se levanten las sanciones en su contra; en algunas de ellas, sus abogados impugnaron declaraciones publicadas en medios de comunicación utilizadas como fundamento para sancionarlo. Fiscales alemanes lo investigaron por sospechas de violaciones a la Ley de Comercio Exterior y Pagos y posibles infracciones a las sanciones; el proceso se cerró tras el pago de una multa de 10 millones de euros (11,6 millones de dólares).
Las sanciones de la UE requieren la aprobación unánime de los 27 Estados miembros y deben renovarse cada seis meses, un mecanismo que en el pasado generó negociaciones hasta último momento debido, en gran medida, a las exigencias del expresidente húngaro Viktor Orbán y de Eslovaquia, país que mantiene mejores relaciones con Moscú que la mayoría de los demás socios del bloque.
El cambio de gobierno en Hungría había generado expectativas de que extender las sanciones vigentes se volvería más sencillo. En junio, los países de la UE acordaron por primera vez prorrogar durante un año las sanciones sectoriales del bloque, como las relativas al sector energético, con el objetivo de reducir la posibilidad de que se repitieran este tipo de debates. La lista de sanciones incluye a figuras clave como el propio Putin y el canciller ruso, Serguéi Lavrov.









