La administración de Donald Trump podría cerrar el Kennedy Center a partir de este martes

De acuerdo con The Washington Post, un informe interno revela que “en cuestión de semanas” la institución será incapaz de pagar su nómina y mantenimiento; añade que poner el nombre del mandatario en la fachada del recinto atraería donaciones
EFE.- El Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas de Washington podría cerrar a partir de este martes por iniciativa del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump.
La información fue publicada este lunes por el diario The Washington Post, tras acceder a un informe que se ha distribuido a la junta directiva del institución, nombrada en su mayoría por el propio Trump, de cara a una reunión extraordinaria que está programada para mañana martes.
El periódico indica que “en cuestión de semanas” el centro de artes escénicas podría revelarse incapaz de abonar las nóminas o el mantenimiento rutinario.
Añade que el informe señala que si no se permite incluir el nombre del presidente Trump en la fachada el centro, lo que fue negado por un juez, el recinto se vería obligado a cerrar por falta de fondos.
El argumento del informe es que el reconocimiento público de Trump podría garantizar que el mandatario capte donaciones para mantener a flote la institución.
Al margen de la situación financiera el documento recomienda también cerrar el edificio principal del centro porque afirma que las fallas estructurales del mismo suponen un peligro para la gente.
Renovación del Kennedy Center
La junta directiva ha advertido con anterioridad que si el centro no se somete a reformas habrá que demolerlo y también ha votado a favor de volver a incluir el nombre de Trump en la fachada del edificio, que ya fue retirado de la misma el pasado junio acatando la orden judicial.
Tras su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el mandatario renovó la junta directiva del Kennedy Center y se colocó como presidente de la misma, criticando con dureza la programación, que calificó de “woke”.
Desde entonces ha insistido en la necesidad de incluir su nombre en la identidad del centro escénico, abierto en 1971.
A su vez, un juez federal intervino a principios de este año para bloquear los planes de cerrar dos años el recinto para acometer las reformas profundas que pide Trump tras determinar que la aprobación, dada por la junta para semejante plan, es ilegal porque corresponde al Congreso, igual que los cambios en el nombre.








