
El síndrome del boreout es la otra cara del burnout: un desgaste laboral por aburrimiento de lo que se hace, pero sus efectos son igual de dañinos que quemarse por exceso de trabajo.
“El boreout describe el estado de aburrimiento y de falta de estimulación en el trabajo, monotonía, falta de sentido”, explica Víctor Solis Garavito, cofundador de Dream Job Company.
El aburrimiento en el trabajo ocurre y por unos días no pasa nada, pero si se prolonga puede tener consecuencias para la salud de la persona que lo padece.
“El problema puede alargarse durante meses o años, ya que quien sufre síndrome de boreout no colapsa tan rápidamente como sí ocurre cuando hay mucho estrés o sobrecarga”, de acuerdo con el artículo Síndrome de Boreout: del aburrimiento a la insatisfacción laboral, del Consejo Colombiano de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Un 15% de los empleados de oficinas padece este síndrome, de acuerdo con un estudio de Dan Malachowski, para AOL y Salary.com. Según el WEF, 33% de los trabajadores afirma que su trabajo no les provoca ningún desafío y 80% no se siente involucrado con los logros de la empresa, es decir, “les da igual el lugar donde están trabajando. Lo que quieren es que las horas pasen y cobrar un sueldo al final de mes”.
Si constantemente un colaborador tiene pocas ganas de trabajar, se siente desmotivado y percibe que sus actividades son monótonas y repetitivas puede ser un caso de boreout, de acuerdo con el Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) en el artículo Estrategias que ayudan a evitar el boreout y el burnout.
“El boreout es un fenómeno complejo, y pese a que algunas personas piensen que mantener la silla caliente mientras no se hace nada en el trabajo es lo ideal, las consecuencias psicológicas de esto pueden ser devastadoras”, advierte el WEF.
¿Qué es el síndrome del boreout, cómo afecta en el trabajo y qué hacer?
El término boreout fue descrito en 2007 por los psiquiatras suizos Philippe Rothlin y Peter R. Werder.
El concepto se refiere a las manifestaciones psicológicas y de la conducta que aparecen en un trabajador cuando experimenta escasa exigencia por parte de sus superiores y aburrimiento o desinterés crónico en su trabajo de manera prolongada, de acuerdo con el Consejo Colombiano de Seguridad y Salud en el Trabajo.
Este síndrome se manifiesta de distintas maneras, algunas de ellas son las siguientes, según el Centro Colombiano:
- Un cansancio físico y mental incluso antes de comenzar la jornada
- Sentimientos persistentes de aburrimiento y desinterés hacia las tareas asignadas
- Cumplir sólo con sus funciones y dejar la oficina lo antes posible
- Desconectarse mentalmente del trabajo provocando distracciones
- Simular que están muy ocupados para evitar la percepción de que no tienen tareas suficientes.
Entre las causas de este síndrome hay aspectos organizacionales como la falta de planificación y ambigüedad en las funciones del puesto, duplicidad de actividad, acaparamiento por los líderes y de los trabajadores de más antigüedad de las tareas más motivadoras y dejar al resto las más monótonas, falta de promoción del personal, sobrecalificación para el puesto y falta de innovación.
“Evidentemente también hay parte organizacional en la comunicación con tu jefe, con tu equipo, con tus líderes”, agrega Víctor Solis.
Entre las recomendaciones están:
- Mejorar el grado de autonomía en el trabajo
- Erradicar el conflicto de rol y trabajar para definir claramente las funciones y roles de los empleados
- Planificar adecuadamente los procesos de selección
- Aplicar programas de adquisición de destrezas emocionales y de resolución de problemas para los trabajadores
- Flexibilidad en horario
- Mejorar los criterios de promoción
- Trabajar en la implicación y participación de los empleados dentro de la empresa.







