Pero horas después, los primeros poseedores de la divisa digital que aparentemente accedieron a información privilegiada sobre el lanzamiento comenzaron a retirar sus inversiones y el precio se desplomó.

Se retiraron aproximadamente 100 millones de dólares por parte de unas pocas billeteras, que son una suerte de cuentas bancarias en ese ecosistema digital.

La difusión de $LIBRA con un tuit que estuvo varias horas fijado en la cuenta de Milei —con 3.8 millones de seguidores—, terminó derivando en una investigación judicial por presunta estafa en perjuicio de más de 40 mil inversionistas y puso al mandatario bajo la lupa de la justicia argentina y de las autoridades de Estados Unidos.

Cuando el caso estalló, Javier Milei se apresuró a afirmar que había actuado de buena fe y sostuvo que quienes invirtieron su dinero sabían que era una operación con riesgo.

La resolución judicial del viernes también favoreció a Karina Milei, hermana del presidente y secretaria general de la Presidencia; a Hayden Mark Davis, un emprendedor estadounidense que proveyó la infraestructura tecnológica para la creación de $LIBRA, y a dos empresarios argentinos que habrían participado en la formación de la moneda e intermediado entre Milei y el estadounidense.