Abren al público habitaciones del presidente francés que vivió como Luis XVI y Napoleón en el palacio Rambouillet

0
115

La residencia construida en el siglo XIV es única en Europa al haber servido como residencia durante el Antiguo Régimen, el Imperio y para los posteriores gobernantes de la república democrática como Valéry Giscard d’Estaing

EFE.- El palacio Rambouillet “es el único ejemplo en Francia de una casa que conoció el Antiguo Régimen —es decir, a los reyes—; que conoció al emperador Napoleón, y cuya su historia ha continuado durante la presidencia de la República“, y las habitaciones de uno de estos últimos ocupantes serán abiertas al público este miércoles.

Isabelle de Gourcuff, administradora del histórico palacio, explicó a EFE, los detalles de la reconstrucción de 250 metros cuadrados del palacio Rambouillet —ubicado al suroeste de París— que incluyen una habitación con baño, otra para invitados, dos salas de estar y un vestíbulo.

La reconstrucción del área quedo como hubiera podido encontrarse durante la presidencia de Valéry Giscard d’Estaing (de 1974 a 1981), uno de los muchos líderes franceses, incluyendo a otros presidentes, que emplearon el castillo como residencia.

“Hemos podido reconstruir el mobiliario que había y, gracias a los recuerdos que nos ha transmitido la señora Giscard d’Estaing”, comentó De Gourcuff, así como detalles de sus lecturas, lo que tomaban para desayunar o los frascos de perfume que utilizaban, “y todo eso se ha instalado en las estancias”, .

Según la encargada, “nadie había podido entrar antes” en estas salas, que se abrirán al público este miércoles y que, a través de la cotidianidad presidencial, repasan una parte de la historia de Francia.

Del siglo XIV, a Napoléon, a Mandela y el G-7

Contiguas a las salas reconstruidas también se encuentran algunas de las dependencias empleadas por Napoleón Bonaparte durante su propia residencia en el Palacio, como su dormitorio y su baño, con sus características decoraciones imperiales: todo ello separado únicamente por unos pocos tabiques.

Habiendo sido residencia del emperador Napoleón, de los reyes que le antecedieron y los presidentes que lo sucedieron, “no hay nada parecido” a Rambouillet en Francia, “y, en realidad, creo que no hay ningún otro sitio como este en Europa“, afirmó De Gourcuff.

Con la remodelación, este palacio del siglo XIV ofrece ahora una doble mirada al pasado, tanto a través de las habitaciones de sus residentes como de sus muchas actividades diplomáticas, desde firmas de tratados y declaraciones, hasta visitas de jefes de Estado, como la del sudafricano Nelson Mandela (1918-2013), en 1996.

En ese sentido, los responsables definen el palacio como una de las plazas mayores de la diplomacia del país desde la época del Segundo Imperio Francés (1852-1870), con un recuento de 130 encuentros diplomáticos de todo tipo.

De Gourcuff destacó entre todos ellos “la primera cumbre del G-6, que reunió, en torno a la iniciativa de Valéry Giscard d’Estaing, a la entonces Alemania Occidental, Reino Unido, Estados Unidos, Japón e Italia (además de Francia), y que se convirtió inmediatamente después en el G-7 tal y como lo conocemos”, con la adhesión de Canadá.

Los muros del Palacio han sido testigo de eventos diplomáticos como la firma de los acuerdos franco-rusos de 1977, que formalizaron el proceso de distensión nuclear entre ambos países durante la Guerra Fría, o las negociaciones entre serbios e independentistas kosovares en 1999, tras los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia.

Además, el castillo Rambouillet ha visto algunos de los eventos históricos más relevantes de la historia de Francia, como el fallecimiento del rey Francisco I, en 1547, o la abdicación del penúltimo rey, Carlos X, en 1830.

Cabe añadir otros dos lugares notables que se pueden visitar: la “Lechería de la Reina”, una dependencia construida específicamente para el consumo de lácteos de la reina consorte María Antonieta de Austria (1755-1793); y el “Chozo de Conchas”, una pequeña casa de campo decorada con miles de ejemplares de exoesqueletos de moluscos.

Comedor instalado en una de las salas recién remodeladas en el palacio Rambouillet. Crédito: EFE

Como presidente, Valéry Giscard d’Estaing (1926-2020) es recordado, entre las múltiples cuestiones que marcaron su mandato, por su política exterior y la promoción de un espacio europeo compartido, que daría pie a la actual Unión Europea (UE).

Compartir en:

Leave a reply