
La Presidenta Claudia Sheinbaum planteó elevar a rango constitucional la prohibición de privatizar la operación de los servicios de agua potable, al considerar necesario garantizar que permanezcan en manos públicas.
Durante la conferencia mañanera, la Mandataria fue cuestionada sobre las concesiones de los servicios de agua a empresas privadas, incluidas compañías extranjeras, y sobre la posibilidad de que el Gobierno federal revise esos contratos.
“Bueno, son dos temas distintos, ¿no? La concesión del agua la hacen los municipios o los estados. Tendríamos que elevar a rango constitucional que no se permitiera esta privatización. Lo que hicimos fue cambiar la Ley Nacional del Agua o de Aguas para evitar el acaparamiento del agua y en eso pues vamos muy, muy avanzados. Y evitar la mercantilización de los derechos de agua, que también ha dado muchísimos resultados”, explicó.
“Ya la parte de concesionar la operación del agua depende mucho de los estados y los municipios. No son tantas, son muy pocas las que existen en el País y fue en el periodo neoliberal con la idea esta de que lo privado iba a resolver problemas de los organismos operadores del agua. Ha ido avanzando más bien la idea de que lo público es mejor, incluso se ha desprivatizado en algunos lugares. Y pienso yo que en ese caso hay que garantizar lo público”.
Sheinbaum se pronunció sobre el tema luego de la controversia generada por el proyecto del Acueducto Sustituto Chapala-Guadalajara, impulsado por el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, mediante un esquema de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO) con participación privada.
El 12 de octubre, la Presidenta cuestionó ese modelo por considerar que podría implicar la privatización de la operación del servicio y propuso revisar con la Comisión Nacional del Agua las alternativas técnicas y financieras para atender los problemas de contaminación del suministro en Guadalajara.
“Nosotros lo que no estamos de acuerdo es apoyar la privatización -de ningún- del servicio del agua y que, en todo caso, técnicamente resolvamos conjuntamente, con recursos comunes, el problema de la contaminación del agua en Jalisco, que es un problema y hay que atenderlo”, afirmó entonces.
El planteamiento se produce un día después de que Sheinbaum y el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, anunciaron un acuerdo para financiar con recursos federales y estatales las obras necesarias para atender la crisis de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara, sin recurrir al endeudamiento ni a la privatización del servicio.
La Presidenta anunció que la Federación aportará entre 12 mil y 13 mil millones de pesos para el acueducto sustituto de Chapala y obras complementarias de la presa El Zapotillo, mientras que el Gobierno estatal prevé invertir entre 10 mil y 12 mil millones en infraestructura de saneamiento y potabilización.
Lemus confirmó el acuerdo y aseguró que las obras se realizarán sin privatizar los servicios ni contratar deuda, después de que su propuesta inicial de financiamiento mediante un esquema de Construcción, Mantenimiento, Rehabilitación y Operación (CMRO) generó diferencias con el Gobierno federal.
La iniciativa original de financiamiento privado permanece en el Congreso estatal, mientras ambos gobiernos avanzan en la definición técnica y presupuestal de los proyectos con la Comisión Nacional del Agua.







