
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, envió al Congreso de la Unión una iniciativa para acuñar tres monedas conmemorativas por el Mundial 2026, torneo que México albergará por tercera ocasión en la historia, esta vez junto con Estados Unidos y Canadá.
“Dicho interés no solo es de carácter nacional sino mundial, lo que contribuye a generar un espacio para continuar exponiendo la enorme riqueza cultural de nuestro país”, menciona el Ejecutivo en su justificación, al considerar que las monedas funcionan como “un vehículo de difusión cultural global y de reconocimiento del país”.
La moneda de oro sería circular, de 23 milímetros de diámetro, con ley mínima de 0,999 y un contenido de un cuarto de onza troy de oro puro.
En ambos casos, el anverso conservaría el escudo nacional en relieve, mientras que el reverso —con un motivo alusivo al Mundial 2026— sería determinado por el Banco de México.
El documento también prevé que el banco central publique la cotización correspondiente con base en el precio internacional del metal fino, lo que definiría su valor en pesos para efectos de canje.
Además de su forma dodecagonal, incorporaría imagen latente y microtexto como elementos de seguridad, y llevaría la marca de la Casa de Moneda de México.
En artículos transitorios, el proyecto establece que el Banco de México contará con 90 días naturales, a partir de la publicación del decreto, para definir los diseños de los reversos.
La Secretaría de Hacienda emitió una opinión de impacto presupuestario en la que concluyó que la iniciativa no generaría costos adicionales en sus programas, mientras que la Casa de Moneda también señaló que no implicaría impacto presupuestario.
(EFE)










