Crean beagles modificados genéticamente como mascotas para personas alérgicas a los perros

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Latinus.-

AP.- Salvo por su beagle llamada Bailey, Matt Walker no puede acariciar a un perro sin estornudar; sin embargo, Bailey se puede recostar en su regazo y juntos pueden salir a jugar a lanzar la pelota en el Central Park de Nueva York.

Esto es posible porque Walker y con otros genetistas expertos utilizaron una técnica de edición genética para que la saliva y el pelo de Bailey y su gemela Alfie no contengan la proteína clave que provoca alergias en los humanos. Es decir, Bailey y Alfie son dos cachorras beagles hipoalergénicas.

“La sensación ahora mismo es una especie de mezcla de alivio, asombro y gratitud de que haya funcionado“, comentó Walker, cuya empresa, Kindred Companion Sciences, creó a las beagles hipoalergénicas por medio de un proceso reportado este miércoles en la revista CRISPR Journal.

“Esto abre la puerta a que muchas más personas puedan tener mascotas“, señaló el experto en bioética Arthur Caplan, de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York.

De acuerdo con la publicación de Walker y su equipo, las alergias a los perros afectan a aproximadamente el 15% de la población y constituyen un factor de riesgo para la rinitis alérgica y el asma.

Sin embargo, pasarán años antes de que los millones de personas que sufren alergias relacionadas con los perros puedan entrar a una tienda de mascotas y comprar un cachorro como Alfie o Bailey. Los desarrolladores de la técnica tienen que vigilar los efectos a largo plazo en la salud de los perros y encontrar maneras de comercializar la estrategia para que sea asequible.

El gato Alsik y otros antecedentes

El equipo de investigación había intentado antes crear mascotas hipoalergénicas, en su mayoría mediante clonación. Pero esto derivó en cachorros enfermizos que eran demasiado similares genéticamente.

Hace dos años, los investigadores utilizaron la técnica de edición genética llamada CRISPR para reducir los niveles de una proteína que provoca alergias en un gato llamado Alsik. Pero todavía no está claro si esta técnica es segura para probarse en otros gatos.

A menudo se considera “hipoalergénicos” a los perros que mudan menos pelo, como los poodles o caniches; pero aún producen proteínas que provocan alergias y que terminan en su saliva pelo y caspa, por lo que igualmente pueden hacer que las personas moqueen. Los xoloitzcuintles, que no tienen pelo, son una mejor opción, pero no convence a todas las personas.

La inmunoterapia con alérgenos es hasta ahora la única opción de tratamiento capaz de modificar el curso de las alergias de las personas; sin embargo, su eficacia al aplicarse a la alergia a los perros “continúa siendo limitada e inconsistente”, señala el equipo de investigación, “lo que pone de relieve la necesidad de soluciones más eficaces y dirigidas a la causa” de las alergias.

La creación de Alfie y Bailey

Para crear a Alfie y Bailey, los científicos comenzaron editando el genoma dentro de células de piel de perro, desactivando el gen Can f 1, responsable de producir principal alérgeno canino, una proteína lipocalina presente en el pelo y la salival.

Luego transfirieron el ADN editado a óvulos que se implantaron en una beagle que sirvió de madre sustituta y dio a luz a dos cachorras sanas en septiembre de 2024. El análisis de su saliva y su pelaje no encontró indicios de la proteína que provoca alergias.

También realizaron una prueba de alergia, pinchando la piel de Walker con extractos de saliva y caspa de Alfie y Bailey. Su piel reaccionó a muestras de un caniche y un goldendoodle (mezcla de golden retriever y poodle), pero no a las de las beagles.

Walker afirma que todos los perros tienen el gen Can f 1 que provoca alergias y que fue editado en Alfie y Bailey. Kindred Companion Sciences espera probar la técnica en otros perros y animales de servicio para ver si pueden criar una línea de cachorros libres de alergenos más allá de los beagles.

El doctor Jeff SoRelle, patólogo del Centro Médico Southwestern de la Universidad de Texas, indicó que futuras investigaciones deberían probar a los perros hipoalergénicos editados genéticamente en más personas con alergias a las mascotas, para asegurarse de que puedan aliviar los síntomas en un segmento más amplio de la población humana.

Como el gen desactivado es el principal —pero no el único— responsable de las alergias en los perros que se evaluó, “no sabemos exactamente cuán eficaz o cuán cuanta amplitud podría ser útil esto para detener la alergia a los perros en los humanos“, explicó SoRelle, quien no participó en el estudio.

Poder tener un perro

Bailey vive con Walker en Nueva York, y Alfie vive en Florida con otro científico de Kindred. La edición realizada en sus genes es rara, pero sí ocurre de manera natural en algunos perros, por lo que Walker dijo que es poco probable que tenga efectos negativos en las cachorras. Aun así, será importante monitorearlas en visitas veterinarias rutinarias y asegurarse de que se mantengan sanas.

Walker tiene a Bailey desde hace poco más de un año y dice que se ha convertido en un miembro de la familia.

A pesar de haber sido un amante de los perros toda la vida, sus alergias lo mantuvieron alejado de los cachorros mientras crecía. Incluso razas que se suponía que eran más hipoalergénicas, como el goldendoodle de su familia, le provocaban picazón en los ojos y sarpullidos dolorosos.

Pero él y Bailey pueden jugar a tirar de la cuerda juntos en su sala, y ella se acurruca a sus pies para consolarlo cuando está enfermo.

“Se siente simplemente increíble poder tener un perro”, expresó Walker.

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