
El Universal.-
“El Cardenal Carlos Aguiar Retes, Arzobispo Primado de México, ha instruido a la autoridad eclesiástica para que inicie la investigación previa correspondiente, de conformidad con el derecho canónico y con los procedimientos establecidos por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe”, informó.
Sin embargo, evitó emitir un juicio anticipado sobre el caso, e informó que no dará a conocer la identidad del sacerdote señalado; asimismo, pidió a la sociedad en general no difundir cualquier dato que permita identificar a la menor de edad afectada.
“La Arquidiócesis reconoce el derecho que toda persona tiene a la presunción de inocencia y al debido proceso. Por ello, evitará emitir juicios anticipados y, en respeto a las investigaciones en curso y a las disposiciones legales aplicables, se abstendrá de revelar la identidad del sacerdote mientras las autoridades competentes desarrollen las diligencias correspondientes”, manifestó en un comunicado.
La Arquidiócesis refirió que la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) no les ha notificado el arresto, pero manifestó su disposición a colaborar para “contribuir al esclarecimiento de los hechos y a la procuración de justicia”.
“Mientras se desarrollan las investigaciones, se adoptarán las medidas cautelares que resulten procedentes, sin interferir ni sustituir las actuaciones de las autoridades civiles”, detalló.
Sacerdote es vinculado a proceso
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ-CDMX) informó que obtuvo la vinculación a proceso de Enrique “N”, identificado como sacerdote, por el delito de pederastia agravada, cometido contra una adolescente de 17 años en la alcaldía Cuauhtémoc.
En audiencia del 14 de julio, la fiscalía capitalina formuló la imputación y presentó los datos recabados.
El juez determinó vincular a proceso a Enrique “N”, le impuso prisión preventiva como medida cautelar y fijó un plazo de dos meses para el cierre de la investigación complementaria.
El 8 de enero de ese mismo año la madre encontró en el teléfono celular de su hija conversaciones de contenido sexual con un contacto identificado como “Winnie Poo”.
La adolescente señaló que dicho contacto correspondía a Enrique “N” y que la habría obligado a realizar actos de índole sexual en cuatro ocasiones











