Estados Unidos advirtió a Irán que mantiene “opciones militares” si el régimen busca fabricar un arma nuclear

El secretario de Estado fija el programa atómico como línea roja de Washington el mismo día en que el presidente iraní defendió ante la ONU el derecho de su país al desarrollo nuclear
INFOBAE.-El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió este miércoles a Irán de que el presidente, Donald Trump, dispone de “opciones militares” si Teherán persiste en su programa nuclear y en su respaldo a grupos armados en la región, lo que Washington califica de apoyo al terrorismo. Lo dijo en una conferencia ante la prensa.
Rubio situó el programa nuclear como el eje de toda la política estadounidense hacia Irán. “Irán nunca podrá tener un arma nuclear. Todo emana de ahí”, afirmó, y condicionó cualquier acuerdo futuro a que Teherán renuncie a esa ambición. Añadió que Washington transmite ese mensaje en cada contacto con los iraníes y que, para Trump, la cuestión trasciende lo político.
El secretario de Estado envió además un aviso a la dirigencia iraní sobre las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Sostuvo que Teherán está “leyendo mal” el sistema político estadounidense si cree que una victoria demócrata recortaría el margen de Trump, y recordó que el presidente posee “poderes extraordinarios” como comandante en jefe. Enumeró las opciones disponibles: los “costos económicos severos y crecientes” que ya se aplican y otras militares “sobre las que no voy a especular”.
Rubio no cerró la vía diplomática. Aseguró que Trump “está abierto a un acuerdo”, aunque advirtió de que este “no va a ocurrir en una rueda de prensa” y exigirá “mucho trabajo duro durante un período”, con la participación de mediadores. Reiteró además su reparo de que los negociadores iraníes no siempre pueden comprometer al régimen, una objeción que remite a la división de poder en Irán. Ya en abril, el Gobierno civil y la Guardia Revolucionaria ofrecieron versiones contradictorias sobre si Ormuz estaba abierto.

Rubio denunció también ataques iraníes contra buques comerciales en el estrecho y confirmó nuevos lanzamientos de proyectiles durante la mañana del miércoles. Afirmó que el carril sur permanece abierto gracias a la protección estadounidense y a la retirada de minas, y que esas operaciones “continuarán”. Las escoltas militares seguirán garantizando el tránsito de petróleo.
El tráfico sigue muy deprimido. Antes de la escalada cruzaban el estrecho 125 grandes buques comerciales al día, mientras que el lunes los registros preliminares contabilizaron solo dos embarcaciones de carga. El paso concentra alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo. Washington impulsa con países árabes un proyecto de infraestructura energética para reducir esa dependencia, con una inversión inicial de USD 10.000 millones y una segunda etapa que podría superar los USD 50.000 millones.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, respondió desde la tribuna de la Asamblea General de Naciones Unidas. Reivindicó el derecho de su país a la legítima defensa y al desarrollo de su programa nuclear, y señaló a Estados Unidos como principal responsable de la inestabilidad en Medio Oriente. Afirmó que Irán no pretende fabricar armas nucleares, pero que tampoco renunciará al enriquecimiento de uranio. Esa posición choca con la exigencia de Rubio de una renuncia definitiva y sitúa el enriquecimiento como el principal obstáculo negociador.
La guerra comenzó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel bombardearon Irán. Teherán respondió con ataques y con una obstrucción del tráfico en Ormuz que disparó los precios de la energía. El 7 de abril, Trump anunció un alto el fuego de dos semanas, tras hablar con el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, y con el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, y lo condicionó a la reapertura completa del estrecho.
La mediación paquistaní, activa desde las semanas previas, se prolongó hasta mediados de junio. Entonces los presidentes de ambos países firmaron a distancia el Memorando de Entendimiento de Islamabad, sin encuentro presidencial. Sharif afirmó que Irán garantizaría el libre tránsito por Ormuz y que Estados Unidos levantaría en 30 días el bloqueo naval a los puertos iraníes. El texto conocido reafirma que Irán no buscará armas nucleares, pero deja el destino del uranio enriquecido y el enriquecimiento para la negociación final.
Las declaraciones de este miércoles muestran que ese marco no ha zanjado el asunto central. Washington vuelve a exigir una renuncia nuclear sin matices y a respaldarla con amenazas, mientras Teherán invoca el derecho a enriquecer uranio.








