
El Universal.-
Se trata de dos personas físicas y nueve morales, y nueve adicionales pertenecientes a una red que habría utilizado empresas vinculadas con los sectores de transporte, logística y comercialización de hidrocarburos para facilitar operaciones presuntamente relacionadas con el ocultamiento y movilización de recursos de origen ilícito.
Así lo dio a conocer la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en un comunicado en el cual refiere que en las acciones de la OFAC se identificaron posibles esquemas asociados con actividades vulnerables, transferencias internacionales, operaciones relevantes en efectivo y la adquisición de bienes de alto valor.
Por su parte, la UIF realizó el análisis fiscal, financiero y corporativo de los sujetos designados, identificando posibles indicios de operaciones con recursos de procedencia ilícita y discrepancias entre los ingresos reportados ante la autoridad fiscal y los recursos observados en el sistema financiero.
Hacienda reconoció que las acciones coordinadas entre autoridades de ambos países, fortalecen los mecanismos de cooperación internacional para prevenir el uso indebido del sistema financiero, combatir las operaciones con recursos de procedencia ilícita y debilitar las estructuras financieras que brindan soporte económico a organizaciones dedicadas al robo y comercialización ilícita de hidrocarburos.
El secretario del Tesoro de EU, Scott Bessent, afirmó en un comunicado que esta serie de medidas “pone de relieve hasta qué punto los cárteles de México están expandiéndose más allá del tráfico tradicional de drogas para generar ingresos para sus organizaciones criminales”.
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) ha reconocido la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación en 21 de los 32 estados de México, superando al poderoso Cártel de Sinaloa, que, según estimaciones, opera en 19 estados.
Las autoridades mexicanas han incautado en los últimos años millones de litros (galones) de diésel, gasolina y destilados de petróleo robados en estados que colindan con Texas.
El crimen organizado perfora ductos y desvía combustible hacia estaciones de servicio que están obligadas a comprar a los cárteles o lo vende directamente en las calles.
Las autoridades de Estados Unidos incluso han acusado al CJNG de operar sus propias estaciones de servicio. *Con información de AP











