
El Sol
Dallas.- Las semifinales de la Copa del Mundo están a nada de iniciar y los equipos comienzan a llenar de ilusión a sus aficionados, al menos en su llegada a las ciudades sedes del encuentro.
España, un día antes, dejó claro el amor de su gente, pero Francia, pese a la lejanía que hubo entre jugadores y aficionados, también sintió el cariño que sus representantes presentes en el momento en que pisaron Dallas.
¡Y dicen que no refleja la realidad! Las cuatro selecciones de las semifinales son quienes comandan el Ranking FIFA
El equipo galo entrenó en Boston por la mañana y volvió a su hotel de concentración para hacer las maletas de ilusiones para viajar rumbo al sur de los Estados Unidos, en un traslado que duró poco más de cuatro horas.
Desde su arribo al aeropuerto, el anuncio se dio de inmediato y la gente se reunió para observar a los máximos favoritos a llevarse el Mundial. Fueron poco más de 100 personas las que se reunieron. Unos con el conocimiento total de lo que pasaba, otros con la típica pregunta de qué pasa y, al conocer la respuesta, decidieron permanecer para ver de cerca a los hombres que dominan el torneo.
La espera se hizo larga. La policía no sabía si podía dirigir a la gente a un lado o a otro. La gente del staff francés cambió de decisión en más de cinco ocasiones para confundir a la prensa y los presentes.
Después de unos cuantos instantes, el camión con la bandera tricolor arribó al sitio. La gente comenzó a aplaudir y pidió concretamente a un jugador. “¡Mbappé, Mbappé, Mbappé!”, se escuchó durante varios minutos, mientras los futbolistas comenzaron a bajar comandados por NGolo Kanté. Su peculiar sonrisa iluminó los rostros de la mayoría de los que estuvieron presentes.
Los jugadores de Francia tuvieron poca cercanía con los aficionados
El desfile de estrellas comenzó. Muchos con gorra, otros con capucha y algunos sin nada en la cabeza. Lucas Digne, Jules Koundé, Lucas y Theo Hernández, Mike Maignan,Warren Zaire-Emery, Rayan Cherki, Aurelien Tchouameni, Desiré Doué, Michael Olise y Bradley Barcolá entraron con pocos detalles con la gente.
El que se dio el gusto de levantar la mano fue el central del Bayern Múnich. Dayot Upamecano alzó su extremidad y la movió en señal de saludo. Poco después, el más esperado salió con una gorra, Kylian Mbappé entró centrado en llegar a descansar.
El desfile lo cerró Adrien Rabiot, William Salibá y Jean-Philippe Mateta. Todos con un aplauso que se escuchó por todo el downtown de la ciudad. El cuadro francés arribó con cariño en su espalda.
Será este lunes cuando los equipos atiendan y cierren su preparación para el duelo del próximo martes en el campo de Dallas, donde se conocerá al primer finalista en la Copa del Mundo Norteamérica 2026.








