La gobernadora de Alabama conmutó la pena de muerte de un condenado por asesinato ante dudas sobre las pruebas

Tras casi tres décadas en el corredor de la muerte, Toforest Johnson permanecerá preso de por vida sin posibilidad de libertad condicional, mientras su defensa busca que la Justicia ordene un nuevo juicio
INFOBAE.-La gobernadora de Alabama, Kay Ivey, conmutó la condena a muerte de Toforest Johnson por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional, tras examinar el caso y determinar que no existían pruebas suficientes para aplicar la pena capital.
Johnson, de 53 años, fue condenado por el asesinato de William G. Hardy, ayudante del sheriff del condado de Jefferson, y desde entonces sostiene su inocencia, informó The New York Times.
Según explicó la gobernadora en un comunicado, la decisión no anula la condena ni supone una declaración de inocencia: “Mi decisión no implica declararlo inocente, sino reconocer que las circunstancias de este caso justifican conmutar su pena de muerte por cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional”.
Ivey ha autorizado 27 ejecuciones desde que asumió la gobernación en 2017 y esta es la tercera vez que conmuta una condena a muerte.

La acusación se apoyó en el testimonio de una mujer que recibió un pago de USD 5.000
En 1995, Hardy recibió dos disparos en la cabeza mientras trabajaba como guardia de seguridad fuera de servicio en un hotel de Birmingham. Tres años después, en 1998, Johnson fue declarado culpable de asesinato.
La acusación se sustentó principalmente en el testimonio de Violet Ellison. La mujer afirmó que, durante una llamada telefónica que escuchó a escondidas, Johnson confesó el homicidio.
Por su colaboración, Ellison recibió un pago estatal de USD 5.000. Según los abogados del condenado, este dato no fue revelado inicialmente a la defensa y salió a la luz recién dos décadas después.
De acuerdo con The New York Times, la mujer también fue testigo clave en otros casos penales mientras se desarrollaba el proceso contra Johnson. Uno de ellos terminó en absolución y el otro fue desestimado antes del juicio.
La defensa sostuvo además que no se presentó ninguna prueba física que vinculara a Johnson con el asesinato y cuestionó que el jurado no escuchara a testigos que podían respaldar la coartada del acusado, quien aseguró que esa noche estaba en Tee’s Place, un club nocturno ubicado al otro lado de la ciudad.

El caso de Johnson recibió atención nacional tras la publicación de un pódcast en 2023 y luego de que exjueces, exfiscales y otros funcionarios respaldaran la solicitud de un nuevo juicio.
El fiscal de distrito del condado de Jefferson, Danny Carr, apoyó la solicitud de un nuevo juicio en 2020, pero esta fue rechazada por Steve Marshall, el fiscal general de Alabama.
Posteriormente, en una presentación judicial de 2024, Carr afirmó que testigos fiables situaban a Johnson en otro lugar al momento del crimen y que existían varios motivos para cuestionar a Ellison. “Las pruebas en este caso se han ido desmoronando a lo largo de 20 años”, escribió en el documento recogido por Associated Press.
Asimismo, Jeff Wallace, el fiscal principal durante el proceso original, reconoció en una audiencia de 2014 que el caso contra Johnson no era sólido, dado que dependía del relato de Ellison. Seis años después, Wallace también respaldó la celebración de un nuevo juicio, indicó The New York Times.

La familia considera la conmutación un avance, pero reclama que se revise la condena
La conmutación elimina la posibilidad de ejecución, pero Johnson seguirá preso de por vida sin derecho a libertad condicional.
Ty Alper, uno de sus abogados, afirmó en una declaración citada por Associated Press que el equipo jurídico insistirá en que se revoque la condena: “Toforest Johnson es inocente. Ahora le corresponde a los tribunales anular su condena y concederle un nuevo juicio. Seguiremos luchando hasta que vuelva a casa con su familia”.
La hija de Johnson, Akeriya Terry, contó a la cadena local WVTM 13 que lloró al enterarse de la decisión mientras daba clases a estudiantes de secundaria. La mujer expresó que su familia considera la medida una victoria, aunque insiste en que es “injusto” que su padre permanezca encarcelado por “un crimen que no cometió”.
“Se está desperdiciando la vida de alguien, el tiempo de otra persona y el tiempo que pasa lejos de su familia, porque mis hijos no han podido verlo en persona. Mi hermana, los hijos de mi hermano, tampoco podemos verlo en persona. Siento que no es justo para nuestra familia, ni tampoco para él, estar sentado allí sin motivo alguno”, manifestó Terry.









