“La industria inmobiliaria no tiene control”. Una entrevista sobre agua y gentrificación

La topografía es más que una disciplina para medir terrenos, aventar carreteras o levantar puentes; es la ciencia que describe el suelo, estudia sus características naturales y el impacto de la actividad humana. El doctor Abraham Cárdenas Tristán, investigador de la Facultad de Ingeniería de la UASLP, ha puesto las herramientas de la topografía al servicio y entendimiento integral de problemas que implican el pasado, el presente y futuro de la ciudad de San Luis Potosí; el manejo de sus recursos, la gestión del agua, su planificación territorial y crecimiento, todo con una visión global. Desde esa perspectiva, ejerce en entrevista, una crítica contundente hacia los errores y francas omisiones que en esta ciudad -sus gobiernos y sus industrias -- han cometido, siguen cometiendo, y que costarán más desigualdad, menos sustentabilidad.
0
524

Blakely Morales

La ciudad es un todo, y todo empieza en el suelo. Abraham Cárdenas se dió cuenta de ello estudiando la carrera que entonces se llamaba Ingeniero Topógrafo Hidrólogo. 

“El suelo es toda una vertiente tan compleja porque es el que a la vez que nos da el alimento, a la vez en donde vivimos, a la vez en donde tomamos recursos naturales es el que a veces hemos maltratado y afectado, ¿no?”

Ingeniero Topógrafo fue una de las primeras carreras que se implementaron en la máxima casa de estudios potosina incluso antes de ser la Universidad Autónoma; el objetivo era imaginar la ciudad. Lo que resulta inquietante es cómo terminamos construyendo tan mal la ciudad.

“Como que todo lo construimos por accidentes; y hoy tenemos todo cubierto de concreto y de asfalto (…) Entonces el agua pues anda buscando por dónde meterse y va a caer a donde menos lo espera uno y y ocurren las inundaciones. Entonces la gente demográficamente piensa, pues ¿por qué se inunda la ciudad? ¿Qué hicimos bien o qué hicimos mal?”

Una de las variadas líneas de investigación del doctor Abraham es la subsidencia, el hundimiento progresivo del suelo, que en el caso de San Luis Potosí, se ha relacionado con la sobreexplotación del acuífero, y que favorece el colapso de drenajes, la fuga de agua y muy probablemente las inundaciones. Esta línea de estudio, lo ha llevado a participar en proyectos de colaboración internacional con universidades en Italia y China, para buscar respuestas y soluciones. 

“China es una es un país que vive demografías muy similares a las al a México, pero ellos las han este multiplicado porque imagínate en China son algo así como 1100 millones de habitantes, o sea, es como 10 veces más lo que nosotros somos en población en México. Crisis por tráfico, crisis por vialidades, ambientales, atmosféricas, ellos lo multiplican. El gobierno de China pues ha puesto a trabajar a todas sus investigadores, a todas sus dependencias. Aunque no le ha sido fácil y sigue teniendo ciertos conflictos, lograron organizar a una ciudad más grande, que yo no me explico por qué en México no podemos organizar a un país mucho más pequeño”.

¿Será que la politización de los temas, o mejor dicho la partidización de los problemas y sus soluciones envueltas en demagogia política, son el obstáculo que nos impiden resolver de fondo nuestras crisis de abastecimiento de agua, de infraestructura pluvial, de colapso de drenajes, de tráfico, de movilidad, etcétera, etcétera, etcétera? 

Cárdenas opina que sí, pero va un poco más allá, en general, la política ha decidido abiertamente ignorar a la ciencia y a la academia, y buscar su beneficio. 

“Los gobiernos pensando en ser servidores públicos ahora están más preocupados por dónde recuperar dinero, obtener algo.

Entonces, ha sido bien difícil convencer a las autoridades ni aún la academia habiendo creado que hasta el grupo del agua y acercamientos que se han tenido de varios colegas con el Congreso del Estado, ni aún habiendo discutido eso, les hacen caso.

¿Dónde están las voces de los que saben que tenemos un problema que se repite y vuelve a hacer el pecado y miramos atrás y el mismo problema y lo que genera, ¿eh? Está cerrado el río Santiago, está cerrado el río Españita, arterias principales de comunicación vial, tráfico en toda la ciudad, inundaciones, accidentes y una demografía compleja vial que no tiene una una solución.”

Una de sus colaboraciones recientes, dio como resultado un artículo publicado en la revista académica Water. El paper titulado Desarrollo Urbano con Rasgos de Gentrificación y sus Efectos en el Consumo de Agua Potable en la Ciudad de San Luis Potosí, podría cobrar relevancia por su planteamiento pero sobre todo por sus hallazgos y resultados. 

“Cuando estuve en en China los colegas urbanistas que también trabajan con tecnologías espaciales, el gobierno les encargó hacer indicadores de los problemas demográficos, geográficos y ambientales que se generan al entorno de un impacto urbano y un impacto ambiental al construir un edificio.

Entonces estuvimos discutiendo en mesas de trabajo, para estudiar qué pasaba precisamente con el tema de las redes de agua potable, con las redes de drenaje, con el tema de los jardines, con el tema de los estacionamientos con el tema de más contaminación y estuvimos viendo alternativas de cómo estudiar, o sea, lo que implica un desarrollo que puede generar un fenómeno de gentrificación y asociarlo al la problemática de un servicio.

Entonces fue cuando yo pensé y dije, “Bueno, si yo pienso en gentrificación en San Luis Potosí, ¿cuál es el servicio que más generaría un conflicto?” Y luego pensé en el agua y en los drenajes” 

Hace un tiempo que la gentrificación es un tema de conflicto y discusión en las ciudades mexicanas; en San Luis Potosí, de acuerdo al análisis de Cárdenas y colegas de otras ciencias y disciplinas, el proceso comenzó en la década de los setenta, con una gentrificación industrial; hasta la actualidad, cuando la expansión de la metrópoli deja de ser horizontal y se apunta hacia la verticalidad impulsada por esa misma industria. El problema será que, ahí donde la ciudad no era capaz de abastecer de servicios a una extensión de terreno habitada por ejemplo, por cuatro personas, ahora no parece lista para solucionar las necesidades de agua y drenaje de cuarenta o más habitantes en el mismo espacio. 

“Imagínate un complejo habitacional vertical en el centro de la ciudad donde las calles son bien chiquitas, y que tengas que meter en un edificio 40 departamentos donde todos tienen un carro, ¿cómo le va a hacer para el estacionamiento?

O sea, para empezar tendrías que pensar en primero antes de construir hacia arriba, tendrías que pensar cómo hacer hoyo hacia abajo, ¿cómo le vas a hacer para tener 40 tomas de agua potable, 40 caídas de drenaje? 

Si ahorita hay tráfico, imagínate cuando estén los 40 ahí que tienen que salir y entrar en todo momento En eso no piensan los desarrolladores.”

Para Cárdenas la industria inmobiliaria representa una parte importante del problema, aunque necesaria es cuestionable, pues no contempla las complejidades de la ciudad antes de llevar a cabo sus planes de negocio: velan por sus ganancias, sin un control real. 

“Pienso yo que los desarrolladores luego pensando más en cuánto voy a ganar, cuánto voy a invertir, como que se olvidan de pensar en la demografía morfológica de la ciudad, la infraestructura. ¿Qué hay en el suelo? ¿Cómo está el suelo? ¿Cómo está la red de agua potable? ¿Cómo está la red de drenaje? ¿Cómo están los otros servicios? ¿Cómo está la vialidad?

La industria del desarrollo inmobiliario y de infraestructura urbana es buena, es natural, es importante, pero en San Luis no tiene un control.

En San Luis no hay un una normativa que regule a fondo arancelariamente el control del suelo y se juega al mejor postor, se especula por mejor decirlo”

El hallazgo más relevante de aquel estudio es el siguiente: derivado de un cruce de información, Cárdenas y sus colegas determinaron el grado de desigualdad en el acceso al agua en la ciudad, el resultado es abrumador. 

Descubrieron que mientras en Soledad de Graciano Sánchez, colonias como Hogares Ferrocarrileros o la San Francisco, tienen acceso a 152 litros por habitante al día en promedio; en el otro extremo, en el poniente de la capital, colonias como Villantigua, El Pedregal, Lomas 4a sección o el Club de Golf La Loma, tienen hasta 491 litros por habitante al día. A pesar de ser la zona de menor densidad poblacional, tiene casi cuatro veces más agua que otros puntos de la ciudad. 

Según el doctor Abraham, esta no es una desigualdad que los gobiernos ignoren.

“Esto no es algo que desconozcan. Ellos saben en qué colonias hay agua y a cuáles hay que ayudar y saben en qué colonias no falta el agua. ¿Cómo se gobierna eso? O sea, ¿por qué estos sí no les va a faltar el agua y por qué a estos les debe faltar el agua?

¿Por qué aquellos pues olvidados de la de la bondad del servicio los volteas a ver cuando alguien levanta la voz y por qué acá de este lado no pasa nada? Y esas inequidades fíjate que ni siquiera es culpa de la población, es culpa de la mala gobernanza y es culpa de no controlar a los desarrolladores urbanos.”

Hablando del Poniente, el doctor Cárdenas tiene una postura quizá no muy popular acerca del crecimiento de la ciudad sobre las faldas de la sierra de San Miguelito; plantea que el problema no es construir sobre los cerros, si no no saber exactamente dónde se encuentran los puntos de infiltración del agua. 

“Ahora que yo estuve en Europa, hay hay ciudades completas arriba de los cerros y arriba de las montañas.

Pero sabes qué hicieron allá y particularmente en Italia, cuando construyen las ciudades en los cerros, antes de construir las ciudades, hicieron estudios hidrológicos de lugar, por eso están todas las calles así como como víboras porque estuvieron buscando por dónde pasar el agua.

¿Qué hicimos en San Luis? No respetamos las zonas de infiltración ni siquiera sabemos dónde están. No respetamos los escurrimientos naturales, los hicimos bulevares, no respetamos las arterias en donde escurría el agua y construimos retenes, hicimos viviendas y trazamos muy bonito.

No puedes construir si antes no hay todo un análisis y aquí no, aquí primero construyes y después estudias. Entonces, ese es el gran error que hemos cometido.”

2025 ha sido de lluvias generosas para San Luis Potosí; lo frustrante es ver pasar el agua por nuestras calles y carecer de ella en los aljibes. Algunos pronósticos apuntan a que lloverá más en el futuro, el doctor Cárdenas coincide como otros expertos que el incremento ha sido marginal y apenas por encima del rango normal. En cualquier escenario, como lo hemos visto, la ciudad colapsa ¿Qué le espera a la capital potosina? ¿Con todos los factores, desde el ambiental hasta el inmobiliario en contra, será capaz de estar preparada? 

Son preguntas que quedan abiertas.

Compartir en:

Leave a reply