Mamá busca a su hijo desaparecido; descubre que su cuerpo fue donado a escuela de medicina

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La Fiscalía de la Ciudad de México ofreció una disculpa pública por este hecho.
ABC.- El nombre de Julio César Cervantes Cabañas ha tomado fuerza en los últimos días en redes sociales. La razón: la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México decidió donar su cuerpo a la Escuela de Medicina del Instituto Politécnico Nacional sin avisar a la familia.

Julio César de 49 años y quien vivía con discapacidad mental desde un accidente a los 18 años, desapareció el 20 de septiembre de 2021 en la alcaldía Álvaro Obregón.

Ese día, su madre Laura tras no saber nada de su hijo denunció su desaparición ante el Ministerio Público. Aunque la mujer mencionó que lo ocurrido con Julio podría estar relacionado con una amenaza que recibió, el MP presuntamente no investigó esa línea.

La familia durante años siguió buscando a Julio César sin obtener respuestas. Fue hasta enero de 2024 cuando las autoridades localizaron el cuerpo del hombre en un camellón de Coyoacán; pese a ello la mamá no fue notificada del hallazgo.

No se precisó la fecha exacta de la muerte de Julio ya que permaneció desaparecido desde septiembre de 2021.

La madre no fue notificada oficialmente del hallazgo. Tiempo después, personal del Instituto Nacional Electoral cotejó huellas digitales y localizó el expediente, fue entonces que la madre recibió la notificación casi un año después de que el cuerpo fue encontrado.

La respuesta que doña Laura jamás pensó recibir

Doña Laura al acudir ante las autoridades le comentaron que el cuerpo había sido donado al IPN por un convenio y le sugirieron “dar gracias a Dios” porque no fue enviado a fosa común.

Ese 2025, al recibir el cuerpo, la madre de familia denunció que estaba “lleno de reactivos, sin tráquea y sin lengua”.

La familia sostiene, con base en una investigación pericial independiente, que Julio César fue torturado antes de morir.

“Yo creo que lo dejaron morir de hambre, tenía golpes, quemaduras de cigarro y señales de que estuvo amarrado de pies y manos. Para mí no fue donado, fue traficado porque murió de hambre. Quedó en 20 kilos y él pesaba 96 kilos”, acusó la mamá.

La disculpa pública 

Fue hasta el pasado 6 de mayo del presente año que las autoridades ofrecieron una disculpa pública a la mamá afectada.

La fiscal capitalina, Bertha Alcalde Luján, no estuvo presente; la disculpa fue ofrecida por el coordinador jurídico y de derechos humanos, Omar Gutiérrez Lozano.

En entrevista con Azucena Uresti, Laura Cabañas acusó una cadena de omisiones y negligencias por parte de las autoridades encargadas de la búsqueda de personas desaparecidas.

“Esta disculpa no fue suficiente porque no me van a regresar la vida de mi hijo, pero también es necesaria y muy importante para que haya cambios estructurales dentro de la Fiscalía”, expresó.

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