Murió Elsa Pavón, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y quien logró recuperar a su nieta desaparecida

Sopitas.-Hay historias que merecen ser contadas una y otra vez, y la de Elsa Pavón es una de ellas. La activista argentina dedicó gran parte de su vida a buscar a su nieta Paula Eva Logares, desaparecida durante la última dictadura militar en Argentina.
Este 5 de noviembre de 2026, Abuelas de Plaza de Mayo confirmó su fallecimiento a los 90 años. A través de un mensaje, la organización recordó su trayectoria en la lucha por la memoria, la verdad y la justicia.
“Nos duele contarles una noticia muy triste para nosotros, el fallecimiento de nuestra lúcida y sabia presidenta, la querida Elsa Pavón”, compartió la organización.
Pero detrás de su historia como activista hay una búsqueda que comenzó con la desaparición de su hija, su yerno y su nieta. Una búsqueda que terminó cambiando la historia de los derechos humanos en Argentina.

La desaparición de su familia y la búsqueda de Paula
Va el contexto. Todo comenzó cuando Elsa recibió la noticia de que su hija, Monica Sofía Grianspon; su yerno, Claudio Logares, y su nieta Paula, de apenas 23 meses, habían desaparecido.
La familia vivía en Uruguay, donde había escapado de la represión de la dictadura argentina, pero sin embargo, el 18 de mayo de 1978, las autoridades los secuestraron.
Elsa enfermó al enterarse de lo que pasaba, estuvo varios días con fiebre, hasta que se dio cuenta de algo que cambiaría su vida: si ella no buscaba a los niños desaparecidos, nadie lo haría.
Así comenzó a recorrer organismos de derechos humanos, juzgados y distintos lugares para encontrar a su familia. En ese camino conoció a María Isabel Chorobik de Mariani, mejor conocida como Chicha Mariani, otra de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo.
Desde entonces, ambas compartieron la búsqueda de niñas y niños que la dictadura había separado de sus familias. Con el paso del tiempo, Elsa consiguió una pista sobre Paula. En 1983, una persona reconoció la fotografía de la pequeña que Abuelas había publicado en revistas y carteles.
La información llevó a Elsa hasta el barrio de Chacarita, donde comenzó a seguir los movimientos de quienes tenían a su nieta. Incluso aprendió los recorridos del transporte público y llegó hasta la escuela a la que asistía la niña.
Finalmente, el 13 de diciembre de 1983, apenas un día después del regreso de la democracia en Argentina, Elsa presentó una denuncia por la apropiación de Paula.
La investigación avanzó con el apoyo de Abuelas de Plaza de Mayo y de la genetista Mary-Claire King, quien había desarrollado un método para identificar vínculos familiares mediante análisis genéticos.
El resultado llegó después de una larga espera: Sí era Paula. Para 1984, las pruebas confirmaron que Elsa era su abuela y la pequeña pudo regresar con su familia.

El legado de Elsa Pavón y la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo
La recuperación de Paula marcó un momento histórico, pues se convirtió en el primer caso de restitución de identidad resuelto mediante el método científico conocido como índice de abuelidad.
Esta técnica permitió establecer vínculos genéticos entre abuelas y nietos cuando los padres habían desaparecido, y abrió un camino para identificar a cientos de personas separadas de sus familias durante la dictadura.
Aunque después de encontrar a Paula, Elsa no paró ahí, durante las siguientes décadas continuó trabajando para localizar a otros niños y niñas apropiados durante el régimen militar.
También participó como querellante en importantes procesos judiciales relacionados con el robo de menores y los crímenes del Plan Cóndor.
Su historia quedó ligada para siempre a la de Abuelas de Plaza de Mayo, una organización que convirtió la búsqueda de sus nietos en una lucha colectiva por recuperar identidades.
Argentina despide a una de las mujeres que ayudó a cambiar la manera de buscar a los desaparecidos, su historia también recuerda que, incluso después de años de silencio, hay familias que nunca dejaron de buscar.









