Ni running ni pesas: el truco japonés que ayuda a adelgazar varios kilos en pocas semanas

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El Heraldo.-

Bajar de peso suele asociarse con largas rutinas de gimnasio, sesiones de running o dietas estrictas. Sin embargo, en Japón existe una práctica tradicional que propone un enfoque completamente distinto: no se trata de entrenar más, sino de comer mejor y más despacio.

El método japonés se conoce como Hara hachi bu, una filosofía alimentaria que consiste en dejar de comer cuando se alcanza el 80% de la saciedad. Esta costumbre, originaria de la isla de Okinawa, se ha relacionado con hábitos de longevidad y control del peso.

¿En qué consiste el truco japonés para adelgazar?

El principio es simple: no comer hasta sentirse completamente lleno. La clave está en detenerse antes, cuando el cuerpo está satisfecho pero no saturado.

A esta práctica se suma otro hábito característico: usar palillos en lugar de cubiertos tradicionales. Este pequeño cambio puede marcar una gran diferencia, ya que obliga a:

  • Tomar bocados más pequeños
  • Comer más lentamente
  • Prestar mayor atención a cada porción
  • Masticar mejor los alimentos

El cerebro tarda aproximadamente 20 minutos en registrar la sensación de saciedad. Cuando se come rápido, es más probable consumir más alimento del necesario antes de que el organismo envíe la señal de “estoy lleno”.

Por qué comer despacio ayuda a perder peso

Diversos especialistas en nutrición coinciden en que la velocidad de ingesta influye directamente en el aumento de peso. Comer rápido puede provocar:

  • Exceso de calorías
  • Digestiones más pesadas
  • Menor percepción de saciedad
  • Mayor probabilidad de comer por impulso

Al ralentizar el proceso, el cuerpo tiene tiempo suficiente para activar las señales hormonales que indican que ya no necesita más alimento.

Beneficios de aplicar el método

Adoptar el enfoque del hara hachi bu y utilizar palillos puede generar varios efectos positivos:

  1. Mejor control de porciones: Los bocados pequeños ayudan a regular la cantidad consumida.
  2. Niveles de azúcar más estables: Comer despacio contribuye a evitar picos bruscos de glucosa.
  3. Mayor conciencia alimentaria: Se presta más atención a sabores, texturas y señales del cuerpo.
  4. Relación más saludable con la comida: Reduce los atracones emocionales y la ingesta impulsiva.
  5. Posible pérdida de peso progresiva: Al evitar el exceso, se facilita un déficit calórico moderado y sostenido.

Un cambio simple que no requiere tiempo extra

A diferencia de planes exigentes, esta técnica no requiere horas adicionales en el día. Se aplica directamente durante las comidas habituales. No implica eliminar grupos de alimentos ni seguir dietas extremas, sino modificar la forma de comer.

Bajar de peso. Foto: iStock

Sin embargo, los especialistas en bajar de peso recuerdan que cualquier proceso de pérdida de peso debe ser sostenible y adaptado a cada persona. Ante condiciones médicas o necesidades específicas, lo recomendable es consultar con un profesional de la salud.

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